Enseñanza de parshat Vayikra. ¿Acaso sacrificamos solo a los animales? Transformar al alma animal no pelearlo.
lunes, 7 de marzo de 2011
domingo, 6 de marzo de 2011
Shiur: Rambam - Shear Avot Hatuma Capítulo 7
Shiur: Rambam - Shear Avot Hatuma Capítulo 7
sábado, 5 de marzo de 2011
D-OS
El tema más importante y central del judaísmo es, sin duda, D-os. Después de todo, todo esto fue Su idea….
A modo de introducción contaré la siguiente anécdota.
El Rebe de Lubavitch anterior, Rabí Iosef Itzjak Schneerson, zi”a, fue encarcelado en 1927 por los bolcheviques a raíz de su trabajo sacrificado por fortificar el judaísmo a lo largo y ancho de la Unión Soviética.
En uno de los interrogatorios, el oficial le comentó: Mire, yo soy tan judío como Ud. y no creo en D-os. A lo que el Rebe respondió: “ese D-os en el cual tú no crees, yo tampoco creo...”
Son muchos los que profesan no creer en D-os sin saber de qué se trata. Ven en la fe en D-os una especie de muleta o escape para quienes no quieren o no pueden encarar la realidad por medio de la razón, la lógica y la ciencia…
Empecemos por definir, entonces, de qué definición de Dos estamos hablando.
La definición más sucinta que he encontrado al respecto es la de Maimónides en la apertura de su obra maestra, el Iad Hajazaká:“El fundamento de los fundamentos y el pilar de las sabidurías es saber que hay una existencia primaria (que no depende de nada) quien crea a todo lo existente y todo lo que existe en el cielo y la tierra viene de él.”
O sea, más allá del «nombre y apellido» de D-os, la definición esencial es que: 1) D-os no tiene creador y 2) creó a toda la existencia.
Veamos por qué.
Toda existencia implica un creador ya que nada se crea a sí mismo. ¿Quién, entonces, creó a D-os? Nadie. D-os existe de una manera diferente a la que conocemos como existencia. Hay dos tipos de existencia, existencia circunstancial y existencia esencial. Todo lo que nosotros conocemos es existencia circunstancial; algo existe porque viene de algún lado y porque nadie los destruyó. No tiene por qué existir. Puede también no existir. Por ejemplo, el diario que está leyendo en este momento existe porque alguien lo compuso e imprimió. Si nadie lo editara, no existiría por su propia cuenta. En cuanto a Dos estamos hablando de otro tipo de existencia, una clase de existencia que no implica creador: Una existencia “esencial”. Un ejemplo para eso es la regla de “2+2=4”. ¿Quién creó esa regla? Si bien el hombre la entiende, no la creó. El hombre no la creó y no la puede destruir...
Obviamente, D-os es más que una mera ecuación matemática. Es la única verdadera existencia esencial. Existe porque existe. Y existe sin los límites que definen cualquier existencia circunstancial, o sea, no tiene creador.
Aun después que uno acepte que el mundo tiene creador, cabe preguntar: ¿Qué tipo de vínculo e involucramiento tiene D-os con nosotros en la actualidad? ¿No será que creó al mundo y ahora sigue por su propia cuenta? ¿Realmente le importa a un D-os infinito qué tipo de refuerzo contiene mi sándwich? Parece tan irrelevante para un Dos tan Todopoderoso...
El tema es que cuando pensamos en D-os tendemos a pensar cómo haríamos si fuéramos D-os. Cuesta liberarnos de nuestras referencias. Cuentan de tres maestros jasídicos que estaban conversando entre ellos, analizando cómo harían las cosas diferentes si fueran D-os. Cada uno propuso cambiar algo de cómo está el mundo. Cuando le tocó al Alter Rebe, el fundador del movimiento Jabad, dijo: «si fuera D-os crearía al mundo tal cual D-os lo creó...» Sucede que tendemos a definir a D-os a nuestra imagen y semejanza. “A la gente grande no le importa lo que hacen la gente chica... Si D-os es tan grande, seguramente no le importa lo que hagamos nosotros....” El tema es que hay una gran diferencia entre «grande» e «infinito»; frente a algo grande, hay diferencia entre grande y chico, pero ante lo infinito, grande y chico son igualmente significativos.
En el Tania está explicado extensamente que la relación entre la existencia toda y su Creador es como la relación entre la palabra hablada y quien la pronuncia. Una palabra hablada no tiene existencia propia. La existencia de una palabra hablada depende total y constantemente del que la pronuncia. Apenas para de hablar, la palabra deja de existir. Ya que el estado natural del mundo es la no existencia, hace falta una fuerza innovadora para sacarlo de su estado natural. O sea, la existencia no es el resultado de algo que D-os hizo, sino de lo que hace continuamente; si dejara de crearnos, dejaríamos de existir. Si nos crea, es porque Le importamos.
Muchos se preguntan, si Dos existe y controla todo lo que pasa en el mundo ¿por qué hay tanta aparente injusticia?
La respuesta es que no podemos entender la justicia Divina. Podemos reclamarle a D-os que haga las cosas de tal manera que no nos duela. Pero después de todo, no tenemos más remedio que aceptar con humildad que la justicia Divina existe aunque no podamos entenderla.
Uno de los fundamentos de la fe judía es que todo lo que pasa en el mundo es por Providencia Divina y por lo tanto es para bien. No hay nada que pase por casualidad; es todo por “causalidad”. Algunas veces vemos el beneficio y en otras, no.
Otro punto:
Según las enseñazas jasídicas y místicas judías, D-os se manifiesta de dos maneras, por medio de la naturaleza y rompiendo las leyes de la naturaleza. Según el Baal Shem Tov, fundador del jasidismo, la única diferencia entre la naturaleza y el milagro, de hecho, es que la naturaleza es un milagro constante.
Este concepto, que la naturaleza es nada más que una manifestación Divina, se ve expresado en cada bendición que pronunciamos: Baruj Atá Hashem Elokeinu…. Bendito eres tú, D-os nuestro D-os… El nombre representado por la palabra Hashem, es una palabra compuesta de tres palabras, Haiá, Hove, Ihié, o sea, “fue, es, será”. Están los tres tiempos combinados en una sola palabra. Esto representa como D-os trasciende los límites del tiempo y la naturaleza. La palabra Elokim tiene el mismo valor numérico que la palabra “Hateva”, o la naturaleza. Representa la idea que D-os se manifiesta por medio de la naturaleza. “Hashem Elokeinu”, entonces, quiere decir que la naturaleza es nada más que una manifestación de lo sobrenatural.
* Se escribe “D-os” de esta manera conforme a lo estipulado en la Halajá. (Vease Kitzur Shuljan Aruj, 6:3)
viernes, 4 de marzo de 2011
¡Sácate las Dudas!
¿Tienes alguna pregunta sobre algún tema judaico que te está molestando hace tiempo? ¿Quieres escuchar una buena respuesta a tu buena pregunta?
¡Esta plataforma es lo que estas buscando!
Deja en los comentarios o manda un mail a info@rambamdiario.com con tu pregunta y cada semana por medio el Rabino Eliezer Shemtov contestará una pregunta por escrito o por YouTube.
Para mostrar que ningún tema es tabú y que realmente la oferta va en serio, compartimos con ustedes dos preguntas dirigidas al rabino shemtov por el sitio jai.com.uy.(Las preguntas pueden ser anónimas).
¡Arremangarse!
Pregunta:
¿Qué opina de la aceptación de la Knesset de la validez de las conversiones realizadas fuera de Israel, dándole legitimidad a los rabinos de la diáspora?
Respuesta:
Creo que se refieren a una decisión de la Suprema Corte de Justicia y no de la Kneset. De todos modos, ni la Suprema Corte de Justicia ni la Kneset están habilitadas para decidir quién es judío y quién no lo es. Ser judío es una condición religiosa y debe ser definido por autoridades religiosas competentes, independientemente de donde viven, si en Israel o fuera de Israel. La Kneset y la Suprema Corte pueden decidir quién es ciudadano, pero no quién es judío ni quién es rabino.
La Kneset y la Suprema Corte de Justicia deciden qué hacer con los judíos (y no judíos) que viven en Israel; no están en condiciones de definir qué es lo que el judaísmo opina al respecto, ya que no reconocen a la Torá como autoridad máxima y sus decisiones – por su propia definición - no necesariamente coinciden con el judaísmo.
Pregunta:
¿Las relaciones íntimas son solo para concebir o se acepta hacerlo solo por placer?
Respuesta corta:
No es solo para procrear; tiene también la función de proveer placer al cónyuge.
Respuesta completa:
Tomo como un dado que esta pregunta está hecha refiriéndose a la pareja casada, ya que las relaciones íntimas fuera del matrimonio están prohibidas.
Uno de los fundamentos del judaísmo es que no hay nada fuera de la jurisdicción de D-os. Todo fue creado por El y está para servirLo. Aun aquellas cosas que uno hace en la privacidad de su casa pueden o no concordar con la voluntad Divina. La conexión con D-os no se realiza solamente en la sinagoga, sino también y principalmente en los actos de la vida cotidiana. Está en uno elegir invitarLo a D-os a sentirse cómodo en la vida personal de uno u optar por negarLe la entrada.
Así que uno puede conectarse con D-os o desconectarse por medio de algo tan aparentemente irrelevante como su plato de comida como también por medio de la manera de realizar sus relaciones íntimas.
Veamos cómo.
"Por lo tanto el hombre deberá abandonar a su padre y a su madre y se juntará a su mujer y serán una sola carne" (Génesis 2:24)
Las relaciones íntimas entre el hombre y la mujer se pueden entender de varias maneras.
Hay quienes ven en las relaciones íntimas entre el hombre y la mujer algo impuro o 'animal'. Entienden que para lograr un nivel espiritual alto, es posible solo por medio de la abstención. Para quien no pueda aguantar la abstención, se 'tolera' las relaciones íntimas dentro del marco del matrimonio.
Por el otro lado hay quienes ven en las relaciones íntimas algo 'natural', sin culpas y vergüenzas. Lo que se le ocurren a dos adultos hacer en su privacidad está OK.
¿Qué opina el judaísmo al respecto?
El judaísmo opina: Depende. Las relaciones íntimas entre el hombre y la mujer pueden expresar lo más elevado del hombre como lo más bajo. Depende de varias cosas.
La palabra hebrea por 'matrimonio' es Kidushin, o sea 'consagración'. El judaísmo ve en la relación íntima entre la pareja el potencial de lograr la expresión máxima de divinidad, santidad y de espiritualidad.
En el judaísmo es una obligación casarse.
Dentro del marco del matrimonio, las relaciones íntimas se permiten no solo con el objetivo de procrear. Es una obligación que el hombre tiene de satisfacer las necesidades emocionales y físicas de su esposa, independientemente de la procreación posible. Por ejemplo, aun cuando consideraciones de salud indiquen que haya que tomar medidas para prevenir el embarazo (solo están permitidas los métodos que utiliza la mujer), mantener relaciones íntimas para satisfacer a la esposa sigue siendo una Mitzvá (deber religioso) de la más alta prioridad.
Se entiende que la unión entre la pareja no es solo una condición física o emocional, sino también una unión de almas en todos los niveles. Es un acto que tiene el objetivo de unir dos personas en sus niveles más esenciales.
Pero ese nivel de unión no se logra así nomás.
Para que las relaciones íntimas adquieran una dimensión de santidad y de elevación espiritual tienen que realizarse de acuerdo a las normas que la Torá nos indica.
Las normas básicas son: 1) que se realicen exclusivamente dentro del marco del matrimonio; y 2) que las relaciones entre la pareja se realicen conforme a las leyes de 'Pureza Familiar', o sea las leyes de 'Mikve', absteniendo de contacto físico durante el período de la menstruación y durante una semana después y resumiendo las relaciones luego de la inmersión de la mujer en la Mikve al completarse ese período; 3) que las relaciones íntimas respeten las normas de recato delineadas en la Ley Judía (consulte los detalles con su rabino o con su esposa [sorpresas agradables aseguradas]...).
Uno puede realizar dichos actos como un hombre o como un animal.
¿Qué determina si es como un animal o como un hombre?
La diferencia entre el hombre y el animal es que mientras el animal responde indefectiblemente a sus instintos y no los puede modificar ni controlar, el hombre es capaz de dominar a sus instintos y canalizarlos. El animal piensa solo en si mismo mientras que el hombre es capaz de pensar en lo que es correcto e incorrecto y en las necesidades y beneficios del prójimo.
Pensar solo en lograr el placer personal es un instinto y comportamiento animal y egoísta. No tiene nada que ver con amor. Preocuparse por asegurarle el placer a la pareja es lo que transforma el acto en un acto sublime y de verdadero amor.
Así que en resumen podríamos decir que el judaísmo ve como objetivo prioritario el proveer placer al cónyuge dentro del contexto de las relaciones íntimas aun cuando no es posible el objetivo de la procreación.
Respuesta corta:
No es solo para procrear; tiene también la función de proveer placer al cónyuge.
Respuesta completa:
Tomo como un dado que esta pregunta está hecha refiriéndose a la pareja casada, ya que las relaciones íntimas fuera del matrimonio están prohibidas.
Uno de los fundamentos del judaísmo es que no hay nada fuera de la jurisdicción de D-os. Todo fue creado por El y está para servirLo. Aun aquellas cosas que uno hace en la privacidad de su casa pueden o no concordar con la voluntad Divina. La conexión con D-os no se realiza solamente en la sinagoga, sino también y principalmente en los actos de la vida cotidiana. Está en uno elegir invitarLo a D-os a sentirse cómodo en la vida personal de uno u optar por negarLe la entrada.
Así que uno puede conectarse con D-os o desconectarse por medio de algo tan aparentemente irrelevante como su plato de comida como también por medio de la manera de realizar sus relaciones íntimas.
Veamos cómo.
"Por lo tanto el hombre deberá abandonar a su padre y a su madre y se juntará a su mujer y serán una sola carne" (Génesis 2:24)
Las relaciones íntimas entre el hombre y la mujer se pueden entender de varias maneras.
Hay quienes ven en las relaciones íntimas entre el hombre y la mujer algo impuro o 'animal'. Entienden que para lograr un nivel espiritual alto, es posible solo por medio de la abstención. Para quien no pueda aguantar la abstención, se 'tolera' las relaciones íntimas dentro del marco del matrimonio.
Por el otro lado hay quienes ven en las relaciones íntimas algo 'natural', sin culpas y vergüenzas. Lo que se le ocurren a dos adultos hacer en su privacidad está OK.
¿Qué opina el judaísmo al respecto?
El judaísmo opina: Depende. Las relaciones íntimas entre el hombre y la mujer pueden expresar lo más elevado del hombre como lo más bajo. Depende de varias cosas.
La palabra hebrea por 'matrimonio' es Kidushin, o sea 'consagración'. El judaísmo ve en la relación íntima entre la pareja el potencial de lograr la expresión máxima de divinidad, santidad y de espiritualidad.
En el judaísmo es una obligación casarse.
Dentro del marco del matrimonio, las relaciones íntimas se permiten no solo con el objetivo de procrear. Es una obligación que el hombre tiene de satisfacer las necesidades emocionales y físicas de su esposa, independientemente de la procreación posible. Por ejemplo, aun cuando consideraciones de salud indiquen que haya que tomar medidas para prevenir el embarazo (solo están permitidas los métodos que utiliza la mujer), mantener relaciones íntimas para satisfacer a la esposa sigue siendo una Mitzvá (deber religioso) de la más alta prioridad.
Se entiende que la unión entre la pareja no es solo una condición física o emocional, sino también una unión de almas en todos los niveles. Es un acto que tiene el objetivo de unir dos personas en sus niveles más esenciales.
Pero ese nivel de unión no se logra así nomás.
Para que las relaciones íntimas adquieran una dimensión de santidad y de elevación espiritual tienen que realizarse de acuerdo a las normas que la Torá nos indica.
Las normas básicas son: 1) que se realicen exclusivamente dentro del marco del matrimonio; y 2) que las relaciones entre la pareja se realicen conforme a las leyes de 'Pureza Familiar', o sea las leyes de 'Mikve', absteniendo de contacto físico durante el período de la menstruación y durante una semana después y resumiendo las relaciones luego de la inmersión de la mujer en la Mikve al completarse ese período; 3) que las relaciones íntimas respeten las normas de recato delineadas en la Ley Judía (consulte los detalles con su rabino o con su esposa [sorpresas agradables aseguradas]...).
Uno puede realizar dichos actos como un hombre o como un animal.
¿Qué determina si es como un animal o como un hombre?
La diferencia entre el hombre y el animal es que mientras el animal responde indefectiblemente a sus instintos y no los puede modificar ni controlar, el hombre es capaz de dominar a sus instintos y canalizarlos. El animal piensa solo en si mismo mientras que el hombre es capaz de pensar en lo que es correcto e incorrecto y en las necesidades y beneficios del prójimo.
Pensar solo en lograr el placer personal es un instinto y comportamiento animal y egoísta. No tiene nada que ver con amor. Preocuparse por asegurarle el placer a la pareja es lo que transforma el acto en un acto sublime y de verdadero amor.
Así que en resumen podríamos decir que el judaísmo ve como objetivo prioritario el proveer placer al cónyuge dentro del contexto de las relaciones íntimas aun cuando no es posible el objetivo de la procreación.
jueves, 3 de marzo de 2011
¡Beit Jabad fijo en Kenia y Nigeria!
Durante la cena de gala conmemorando 20 años de Jabad en el Congo, el Rabino Moshe Kotlarsky anunció que este año se establecerán Batei Jabad fijos en Nairobi, Kenia y en Lagos, Nigeria para servir a los judíos locales, turistas y comerciantes que pasan por esas ciudades. ¡Wow! ¡Que D'os los Proteja! Más.
¡La Torá Sobrevivió!
Foto publicada hoy en el diario Israelí Yediot Ajaronot: Un bombero rescatando el Sefer Torá del Beit Jabad en Christchurch, Nueva Zelanda que fue destruido por el terremoto de la semana pasada. (Más Fotos - Chabad.org - Jerualem Post)
miércoles, 2 de marzo de 2011
Shiur: Tania Capítulo 23 - Cómo Conectarse con D-os y Cómo Darle Una Mano
Clase dictada por el rabino Eliezer Shemtov.
Shiur: Rambam - Shear Avot Hatuma Capítulo 3
Las leyes de la impurificación impartida por un cadáver de un ave.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


