jueves, 25 de octubre de 2012

¿Quién es Judío? La Conversión al Judaísmo


La definición del judío y el proceso de conversión.

Una breve introducción al tema.

Compartido por Bentzy Shemtov.

Para un artículo sobre el tema: www.rambamdiario.blogspot.com/2012/10/el-ser-judio.html

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martes, 23 de octubre de 2012

El ser Judío



El ser Judío



Preceptos y Conceptos del Judaísmo


Por el rabino Eliezer Shemtov


Entre las preguntas más importantes del judaísmo contemporáneo es la de la identidad judía: ¿quién es judío? y ¿qué quiere decir serlo?

Antiguamente no hubo mucha duda al respecto. Tanto los judíos como los que no lo eran tenían muy claro que ser judío quería decir ser descendiente de Avraham, Isaac y Jacob y - por lo tanto - integrante del pueblo judío quienes vivían de la manera delineada en la Torá y Halajá.

Fue recién luego de la aparición del iluminismo, cuando Napoleón le abrió al judío las puertas de la sociedad no judía, que, frente a la posibilidad de elegir entre adherirse a las tradiciones judías milenarias y abandonarlas, surgieron nuevas definiciones y dudas en cuanto a qué quería decir ser judío.

Analicemos el tema desde su aspecto histórico, legal y místico.

Histórico

El proceso del nacimiento del pueblo judío culminó al recibir la Torá. Ese fue el acontecimiento transformador del pueblo judío. Hasta ese momento fueron simplemente “hebreos” o “israelitas”, individuos que suscribían a la misma filosofía (del monoteísmo). A partir de ese momento al pie del Monte Sinaí, cuando todos los presentes se transformaron en integrantes del pueblo judío, el que naciera de madre judía sería judío en forma automática. El que no nació judío y quisiera serlo, debería pasar por el mismo proceso por medio del cual el pueblo judío pasó para convertirse en tal: 1) la circuncisión (en caso de un varón); 2) la sumersión en un cuerpo de agua natural, denominado “Mikve”; 3) aceptar cumplir con toda la Torá, “Naasé Venishmá”, (los tres pasos realizados delante de un tribunal rabínicio habilitado para tal fin).

Si bien esto define quién es judío según la ley judía o Halajá, queda por analizar qué implica ser un judío. Buscaremos la respuesta en dos partes: 1) el Talmud o Halajá para encontrar las implicancias prácticas y 2) la Kabalá y el Jasidismo para encontrar la respuesta más esotérica y espiritual.

Desde el punto de vista práctico, ser judío implica tener un pacto especial con D-os. Todos estuvimos física o espiritualmente presentes en el Monte Sinaí cuando el pueblo judío entró en dicho pacto. Es un pacto heredado biológicamente de generación en generación. El pacto consiste básicamente en ser Or Lagoim o una Luz para las Naciones, o como lo define Rabi Iehudá Halevi en su libro filosófico El Kuzari: el “corazón” de la humanidad, cuya tarea es bombear sangre oxigenada a todos los demás. Lo que destaca al pueblo judío es su ejemplo de dedicación incondicional a servir a D-os y a difundir Su presencia.

Para cumplir con tal fin, D-os nos dio 613 preceptos que sirven para transformar una vida humana en una vida Divina. El fundamento de dichos preceptos va más allá de la lógica humana; es una lógica Divina, si se quiere. Al vivir nuestra vida conforme a estos preceptos transformamos nuestra vida en un vehículo que plasma la voluntad Divina en el plano terrenal. No hay judío que esté excluido de dicho pacto. Uno no es judío porque cumpla con los preceptos, sino lo contrario: tiene el deber de cumplir con los preceptos debido al hecho que es judío.

Y ¿Qué pasa con el libre albedrío?

¿Qué pasa si no me interesa cumplir con el pacto?

Uno tiene el libre albedrío para decidir cumplir o no con los preceptos; no tiene el libre albedrío para decidir si tiene o no la obligación de cumplir con ellas. Uno tiene el libre albedrío para decidir cruzar o no la calle con luz roja; no tiene el libre albedrío para decidir su legalidad o las posibles consecuencias....

La conversiones “light”

El proceso para convertirse en judío es muy sencillo y funciona siempre y cuando uno la haga con honestidad. Según la Halajá no hay “descuentos”. No existen conversiones “light” y quiero explicar por qué.

Si bien el que es judío de nacimiento no puede desjudaizarse y siempre será judío ante la ley judía por más que no crea ni cumpla nada, no es el caso cuando de conversión se trata. Para convertirse en judío uno debe asumir cumplir con todo lo que marca la ley.

¿Por qué?

Sin ir muy lejos, vemos que si uno nació uruguayo, será uruguayo hasta el final de sus días, independientemente de su conducta. En cambio, si uno quiere asumir la ciudadanía uruguaya, es imprescindible que acepte a respetar la Constitución en su totalidad. Si dice estar de acuerdo con toda la Constitución menos una cláusula, se le dice: anda a buscar la ciudadanía de un país cuya constitución te agrade. Nuestra Constitución es una sola y la misma para todos.

No le ayudará señalar el hecho que hay muchos uruguayos de nacimiento que no respetan la ley y aun así están considerados uruguayos con plenos derechos...

La Neshamá

Pasemos ahora a la faceta espiritual del tema: el alma judía o Neshamá.

Según las enseñanzas místicas judías, cada ser creado tiene un alma con características determinadas. El “alma” viene a ser la energía Divina que hace funcionar al que la posee.

La característica especial del alma judía es su capacidad de abnegación total frente a la voluntad Divina. Puede que haya muchos judíos que no reconozcan poseer esa característica, profesan ser “no creyentes”, pero no cambia el hecho que, en su fuero más íntimo, la poseen. Es por medio del estudio de la Torá que dicha alma se nutre y es por medio de las Mitzvot que encuentra su expresión.

Cuando uno quiere convertirse en judío, quiere, en otras palabras, poseer dicha alma y vivir una vida conforme a sus características y necesidades.

Nuestros sabios comparan al converso con un niño recién nacido. La idea básica es que, igual que el niño recién nacido, empieza una nueva vida. Pero, en realidad, contiene una implicancia más profunda. El niño recién nacido hace nueve meses que existe. Lo que distingue el minuto antes y después de nacer es que antes no es un ser independiente, mientras que después de nacer es una criatura totalmente funcional e independiente. Algo parecido ocurre con la conversión. Antes de convertirse el converso tiene un alma judía en estado “embriónico” que lo empuje a “nacer” y transformarse en un judío pleno.

Dicho proceso puede ocurrir siempre y cuando uno realmente quiere asumir el pacto que D-os hizo con el pueblo judío, en otras palabras: cumplir con el judaísmo en su totalidad, y realizar el proceso de conversión de acuerdo a Sus criterios. Si no le interesa asumir dicho pacto, ¿en qué y para qué convertirse?


Publicado originalmente en el Semanario Hebreo

martes, 9 de octubre de 2012

El Kohén


Preceptos y Conceptos del Judaísmo 
Por el rabino Eliezer Shemtov

El Kohén

En memoria de Rabino Aharón Péretz (Ernesto), Z”L, ben Rafael Hakohen Stawsky, una brillante estrella en el firmamento de la judeidad uruguaya-argentina que fue elevada a un nivel superior para iluminar al mundo aun más (víspera de Sucot, 5773).

El pueblo judío se compone de doce tribus, descendientes de los doce hijos de Iaakov. Cada tribu tiene su misión especial por la cual heredó su porción específica en la tierra de Israel. Destacada entre las tribus está la tribu de Levi y entre sus familias, la de los Kohanim, descendientes de Aharón, hermano de Moshé.

Veamos hoy algo sobre las características de esta familia tan especial cuyos descendientes ocupan un lugar destacado en el pueblo judío hasta el día de hoy.

Origen

El primero en ocupar el rol de Kohén fue Aharón, hermano de Moisés, en el año 2449, cuando los judíos estaban todavía en el desierto. D-os había ordenado al pueblo judío a construir un tabernáculo, un “hogar” para D-os, que serviría como punto de encuentro entre D-os y el mundo. En dicho Tabernáculo hubo una cantidad de servicios que había que realizar, como el encendido diario del candelabro, la ofrenda del incienso y los sacrificios. Todas esta tareas tenían que realizarse exclusivamente por medio de Aharón y sus descendientes para toda posteridad.

Para realizar los servicios tenían que vestirse con ropas especiales y debían tener un máximo nivel de pureza espiritual. Vienen a ser como la Guardia Real de D-os.

Privilegios y responsabilidades

Dadas sus responsabilidades en el Tabernáculo y, eventualmente también, en el Templo de Jerusalem, les es prohibido venir en contacto con un cadáver humano con excepción de los siete parientes directos (padre, madre, hermano, hermana soltera, hijo, hija, esposa) en cuyo caso participan en el entierro.

Hasta el día de hoy el Kohén debe cuidarse de no entrar bajo el mismo techo que un cadáver o llegar cerca de una tumba y ni hablar venir en contacto directo con un cadáver.
El venir en contacto directo o indirecto con un cadáver humano lo transforma en impuro, inhabilitando su entrada al Templo, símbolo y fuente de vida, hasta no pasar por el proceso de purificación ritual.

Dada la importancia del rol del Kohén, se le confiere honores especiales:

1) Es llamado primero a la Torá;
2) Se le da siempre el honor de ser el primero;
3) No se le pide a un Kohén que haga una tarea mundana para uno, como por ejemplo alcanzar algo en la mesa.

Dada el status especial del Kohén, la Torá es muy exigente en cuanto a con quién puede casarse, prohibiéndole casarse con una mujer divorciada, por ejemplo, o con una mujer convertida al judaísmo. En el caso que un Kohén se case con una mujer prohibida para él, los hijos que nacen de esa unión ya no están considerados Kohanim.

Bircat Kohanim

Hemos tenido ocasión de hablar sobre el tema de las bendiciones en el judaísmo. Todas son de origen rabínico menos dos que son de origen bíblico: 1) Bircat Hamazón o la bendición después de comer; 2) Bircat Kohanim o la bendición sacerdotal.

Veamos algunos aspectos de la bendición sacerdotal.

El origen de la misma está en Números 6:22-27:

“Y D-os le habló a Moshé para que lo transmita.

Habla a Aharón y a sus hijos y diles:

Así bendecirán a los hijos de Israel, Diles:

‘Que D-os te bendiga y te cuide.

‘Que D-os haga resplandecer Su rostro hacia ti y te conceda gracia.

‘Que D-os levante Su cara hacia ti y te dé paz.’

Y que pongan mi nombre sobre los hijos de Israel y yo les bendeciré.”

¿Cuál es el objetivo de esta bendición? ¿Por qué justo estas bendiciones? ¿Por qué justo por medio de los Kohanim?

Dichas tres bendiciones representan todas las necesidades del hombre. La primera habla de las necesidades materiales, la segunda habla del éxito en el plano espiritual y la tercera habla del éxito en lograr la armonía entre nuestras distintas facetas.

Nuestros sabios explican que dada la característica especial de Aharón es que D-os lo designó como el conducto ideal por medio del cual mandar Sus bendiciones.

¿Cuál es la característica especial de Aharón?

Aharón era una persona que se destacaba por su ingenio en cultivar la paz entre la gente. Aharón amaba a la gente y buscaba siempre lograr que haya paz entre uno y otro, muchas veces utilizando estrategias con mucha astucia.

Esa característica de amor hacia el prójimo está expresada en la bendición que el Kohén pronuncia antes de proseguir con la bendición sacerdotal: “Bendito eres tú, D-os nuestro D-os, rey del universo, Quien nos santificó con la santidad de Aharón y nos ordenó bendecir a Su pueblo Israel con amor.”

De hecho, un Kohén que no ama al público a quien se dirige le es prohibido pronunciar la bendición.

La costumbre Ashkenazi en la diáspora es que los Kohanim pronuncian la bendición en la sinagoga únicamente durante la repetición de la plegaria de Musaf de Iom Kipur y las festividades, cuando todos estamos con una alegría y tranquilidad especial. La costumbre Sefaradí es pronunciarla todos los días. En Israel hay diversas costumbres en cuanto a la frecuencia con la que los Kohanim pronuncian la bendición.

Antes de pronunciar la bendición, los Kohanim se hacen lavar las manos de una manera ritual. Dicho lavado es realizado preferiblemente por medio de un Levi. En caso que no haya un Levi presente, el lavado lo realiza un primogénito.

El Kohén levanta sus manos a la altura de su cabeza, formando cinco espacios entre sus dedos, mientras pronuncia la bendición. Debe pronunciar la bendición parado, en Hebreo, en voz alta y con cara hacia el público.

Tanto los Kohanim como el público que recibe la bendición se acostumbran taparse completamente con el Talit. Los Kohanim se tapan para no ser vistos durante su pronunciamiento de la bendición, por respeto a la Shejiná que se encuentra entre los cinco espacios de sus dedos. El público se tapa para cumplir con lo que dicen nuestros sabios que la bendición recae únicamente sobre algo que está oculto del ojo.

Se acostumbra recitar, mientras los Kohanim terminan de cantar, una plegaria especial pidiendo que nuestros sueños se cumplan para bien.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Los Ushpizín



Los Ushpizín


Preceptos y Conceptos por el rabino Eliezer Shemtov

Estando a unos días del comienzo de la festividad de Sucot, la “fiesta de las cabañas”, veamos uno de sus aspectos no tan conocidos: los Ushpizín. Muchos conocen el término por la película con este título. Veamos el origen de este término y qué significa.

Ushpizín quiere decir “visitas” en arameo. Según el Zohar, hay siete almas que visitan cada Sucá durante los siete días de Sucot. Son las almas de los así llamados siete “pastores” del pueblo judío: Avraham, Itzjak, Iaakov, Moshé, Aharón, Iosef, David. Están considerados “pastores” del pueblo judío ya que cada uno de ellos “pastorea” una cualidad determinada dentro del alma de cada judío. Cada noche van rotando quién de ellos lidera el grupo.

Avraham (Abraham)

La cualidad sobresaliente de Avraham es la bondad. Avraham dedicaba su vida a la diseminación de la fe en D-os por medio de la hospitalidad. Avraham fue denominado Haivri o el Hebreo. Una razón es porque provenía de Ever. Otra razón es porque Ever quiere decir “lado” y Avraham provenía del “otro lado”, de Aram Naharaim que se encuentra del otro lado (con respecto a Israel) del río Eufrates. Otra connotación es porque todo el mundo estaba de un lado, del lado de la idolatría y el politeísmo, y Avraham estaba sólo del lado del monoteísmo.

Todos estos elementos de la vida de Avraham deben servir de ejemplo y de inspiración para nosotros, sus descendientes.

Hubo una vez un chico que fue a ver al Rebe para recibir su bendición en ocasión de su Bar Mitzvá. Le dijo al Rebe que tenía vergüenza de andar en la calle con Kipá porque ninguno de los chicos de su cuadra lo hacía. El Rebe le respondió, “fíjate, ¿dónde estaría el mundo si Noé se hubiera comportado como la gente de su cuadra y dónde estaría el pueblo judío si Abraham se hubiese comportado como la gente de su cuadra?”

Itzjak (Isaac)

La cualidad sobresaliente representada por la vida de Itzjak es la elevación espiritual personal y la autoexigencia. También representa la alegría. Lo implica el mismo nombre Itzjak, cuya raíz etimológica significa “risa”. O sea, la autosuperación acompañada de alegría.

Una característica interesante de la vida de Itzjak es que fue el único entre los siete que nunca salió de la Tierra de Israel. Si bien la vida de Avraham consistía en viajar por todas partes para propagar el conocimiento de D-os, la vida de Itzjak representa la necesidad - a veces - de quedarse en el lugar de uno para lograr dicho fin.

Iaakov (Jacob)

Iaakov, el tercer patriarca, representa el equilibrio entre la cualidad de Avraham (Jésed o bondad) y la de Itzjak (Guevurá o severidad). Es por eso que todos sus hijos eran justos, a diferencia de Avraham que engendró también a Ishmael e Isaac que engendró también a Esav. Iaakov representa la cualidad de la verdad y la honestidad. Una de las características sobresalientes de Iaakov fue su dedicación al estudio de la Torá. Otra de las características de Iaakov fue su lucha y superación de los desafíos, al punto que el mismo ángel de Esav le dio el nombre Israel que implica superación y dominio.

La vida de Iaakov nos debe inspirar a que superemos los desafíos, con una fuerza que emana de nuestra “arma secreta”, el estudio de la Torá.    

Moshé (Moisés)
El tema central de la vida de Moshé es la Torá, ya que fue por medio de él fue que se nos entregó la Torá. La Torá viene a ser la herencia del pueblo judío; de cada judío por igual. No hay nadie que la haya heredado “más” que otro. Ningún judío puede decir que la Torá le pertenece más que a otro. Este fenómeno enfatiza la unión del pueblo judío. Somos todos esencialmente iguales y esa igualdad esencial emana de la Torá y es nutrida por ella.

Aharón (Aarón)

La cualidad sobresaliente de Aarón, hermano de Moisés, fue el amor hacia el prójimo. Nuestros sabios cuentan con lujo de detalles sobre la dedicación y astucia con las cuales Aarón buscaba imponer la paz entre la gente.

Una de las tareas que fue responsabilidad de Aarón fue el encendido diario de la Menorá o candelabro del Templo. Dicho candelabro tenía siete brazos, representando a los siete diferentes tipos de judíos y sus respectivas maneras de servir a D-os. Cuando Aarón encendía la Menorá, encendía con ello también a las almas representadas por sus llamas. Aarón supo extraer la luz y calor de cada individuo y sus particularidades.

Iosef (José)

Iosef, a diferencia de los patriarcas (y sus hermanos) que se dedicaban a pastar ovejas en el campo, era virrey de Egipto. Los patriarcas y los once hermanos de Iosef se dedicaban a pastar ovejas porque esto les permitía alejarse de la turbulencia espiritual que implica ganarse la vida en la ciudad. En el campo es más fácil meditar y contemplar la grandeza de D-os. Iosef, por otro lado, representa la habilidad de mantener una relación con D-os aun estando inmerso en los quehaceres y maniobras del mundo material.  

Mientras la vida de los patriarcas nos enseña que uno debe tener momentos en los cuales se separa de sus quehaceres materiales para poder dedicarse con mayor concentración a su relación con D-os, la vida de Iosef nos enseña que uno debe y puede servir a D-os aun por medio de su involucramiento en las cuestiones materiales.

David

Dos de las cualidades del Rey David son su humildad y el hecho de que fue rey, primero en la dinastía real que producirá el Mashíaj.

De hecho una cosa provenía de la otra. Su fuerza para llevar adelante su rol de rey y encabezar las guerras contra los enemigos de Israel provenía de su humildad frente a la voluntad de D-os.

Esto nos debe inspirar en cuanto a las batallas que se nos toca en la vida: pelear por defender una causa siempre y cuando coincide con la voluntad Divina.

También: muchas veces la manera más efectiva para poder ganar la batalla es dejando de lado el ego personal y prosiguiendo con firmeza pero a la vez con mucha humildad.

Simjat Beit Hashoeivá

En la época en que existía el Templo, se solía verter agua - además de vino - sobre el altar durante los días de Sucot. Dicha actividad fue acompañada de una alegría extraordinaria que es celebrada en muchas comunidades hasta el día de hoy. Sobre el significado del mismo, vea: www.jabad.org.uy/5388

Vea aquí nuestro artículo sobre Sucot: www.jabad.org.uy/1647609

jueves, 20 de septiembre de 2012

Los Salmos


Los Salmos

Preceptos y Conceptos del Judaísmo
Por el rabino Eliezer Shemtov

De todos los veinticuatro libros del Tanaj, el libro de Salmos, o Tehilim en Hebreo, es el que más presencia tiene en la vida judía, luego del Pentatéuco.

Gran parte de nuestras plegarias provienen de los Salmos. Recurrimos a recitar los Salmos tanto en momentos de necesidad como en momentos de agradecimiento y celebración.

El libro de Salmos contiene 150 capítulos, recopilados por el Rey David. Muchos son de su autoría y otros son de la autoría de Adán, Shem, Abraham, Moisés, Salomón y otros.

Los Salmos reflejan y expresan todo el abanico de la experiencia humana. En ellos uno encuentra palabras de aliento que dan coraje para afrontar los diversos desafíos de la vida, como también palabras de consuelo y expresiones de agradecimiento a D-os por todo lo que nos da.

El Midrash relata que D-os le dijo a David que por mas que no iba a ver el Templo de Jerusalem (construido por su hijo Salomón), iba a estar presente por medio de la recitación diaria de sus salmos. De hecho, hasta el día de hoy recitamos en la plegaria matutina los Salmos que fueron cantados por los levitas cada dīa en el Templo durante los servicios.

Los Salmos fueron escritos con inspiración Divina; de ahí su resonancia a lo largo de las generaciones, trascendiendo diferencias culturales y personales.

El poder de los Salmos

El tercer Rebe de Jabad, conocido como el “Tzémaj Tzédek”, dijo: “Si uno supiera el poder que tiene la recitación de los Salmos, y su efecto en lo alto, los recitaría continuamente. Los versículos de Salmos trascienden todas las barreras y ascienden más y más alto, implorándole al Amo del Universo hasta lograr resultados bondadosos y piadosos.”

En muchas comunidades se acostumbra completar la lectura de todo el libro de Salmos todos los meses, recitando un promedio de cinco salmos cada día. Hay comunidades en las cuales se acostumbra, además, leer todo el libro en el transcurso del sábado previo al nuevo mes, cuando se bendice al mes entrante.

El sexto Rebe de Lubavitch, Rabi Iosef Itzjak Schneerson, de bendita memoria, promovió mucho la costumbre de recitar la cuota diaria de Salmos y que se dijera el libro entero el sábado previo al nuevo mes. Aseguró que es una fuente que genera mucha bendición en todo lo que uno necesite. A mucha gente que le consultó al Rebe por diversos temas, el Rebe sugirió la adhesión a dicha costumbre como conducto para recibir bendición.   

Hay una antigua costumbre de recitar cada día el capítulo que corresponde a la edad de uno y sirve de canal para recibir bendiciones personales. Se recita el capítulo que corresponde al año en curso; por ejemplo si uno cumplió 50 años diría capítulo 51.

El capítulo 20

Cuando uno tiene un problema grave o quiere rezar por alguien que lo tiene, se recomienda recitar el salmo capítulo 20:

1. Para el Director del Coro; un salmo por David.
2. Que A-donai te responda en el día de aflicción; que el nombre del D-os de Iaakov te fortalezca.
3. Que El envíe tu ayuda desde el Santuario, y te sostenga desde Tzión.
4. Que El recuerde todas tus ofrendas, y que siempre acepte favorablemente tus sacrificios.
5. Que El te otorgue lo que tu corazón desea, y cumpla todas tus sugerencias.
6. Nos deleitaremos en tu salvación, y en el nombre de nuestro D-os alzaremos nuestros estandartes; que A-donai cumpla todos tus deseos.
7. Ahora se que A-donai ha salvado a Su ungido, respondiéndole desde Sus santos cielos con la poderosa fuerza salvadora de Su diestra.
8. Algunos [confían] en carrozas y algunos en caballos, pero nosotros [confiamos en e] invocamos el nombre de A-donai nuestro D-os.
9. Ellos se doblan y caen, pero nosotros nos levantamos y nos mantenemos firmemente erguidos.
10. A-donai sálvanos; que el Rey nos responda en el día que clamamos.

Según el comentarista Rashi, este Salmo fue escrito por el Rey David cuando enviaba a la guerra a su ejército encabezado por el General Ioav ben Tzeruia, y él se quedaba en Jerusalem rezando por su éxito. Nuestros sabios señalan que si no fuera porque David rezaba, Ioav no hacía la guerra. He aquí un gran secreto de nuestra supervivencia: una defensa militar fuerte respaldada por una retaguardia espiritual.

Según el comentarista “Radak”, este salmo fue escrito en honor al Rey David quien salía en guerra encabezando sus ejércitos personalmente.

Se invoca el “D-os de Iaakov (Jacob)”, porque nuestro patriarca Jacob se vio amenazado por su hermano esav y por su tío Laban y D-os lo ayudó a salvarse de ellos. También porque Jacob es el patriarca exclusivamente del pueblo judío, a diferencia de Avraham e Isaac quienes también engendraron a los progenitores de otros pueblos (Ishmael y Esav, respectivamente).

El capítulo 119

Entre los Salmos se destaca el capítulo 119, el más largo, que consiste en 176 versículos, ocho por cada una de las veintidos letras del Alef Bet (alfabeto hebreo). Se suele recitar los versículos que corresponden a las letras del nombre de un enfermo cuando se reza por su salud. Además se recita los versículos que corresponden a las palabras Kra Satán, o “Rompe el Satán”, para neutralizar la influencia del Satán, o ángel acusador. (Vea aquí para generar una lista de los versículos para cada nombre: www.dailytehillim.com/119Tool.aspx)

También se recita los versículos del capítulo 119 que corresponden al nombre de un difunto cuando se visita su tumba, precedidos por los versículos que corresponden a las palabras “Kra Satán”.


La situación actual en Israel

Nadie discutiría el hecho que hoy en día necesitamos una protección Divina especial en nuestra querida Israel. En distintas ocasiones similares el Rebe de Lubavitch, que su mérito nos proteja, exhortó que aumentemos nuestra fortificación espiritual en las tres áreas de estudio de Torá, Tefilá y Tzedaká. Sugirió específicamente la recitación de los Salmos caps. 20, 22, 69.

Quiera D-os que haya paz en Israel y mientras no la haya que haya seguridad. “No dormitará ni dormirá el Guardián de Israel.” (Salmos 121:4)

jueves, 13 de septiembre de 2012

¿Para qué le hacía falta a D-os crear este mundo?




Las primeras preguntas que surgen cuando hablamos de la creación del mundo son "¿por qué?" y "¿para qué?" ¿Para qué le hacía falta a D-os crear este mundo? ¿Cuál fue Su objetivo? 

Un mensaje para Rosh Hashanà y para todo el año.



Presentación del libro "Ser Judío Hoy" en la universidad ORT. VIDEO: http://www.jabad.org.uy/templates/articlecco_cdo/aid/1928372/jewish/Presentacin-del-libro-Ser-Judo-Hoy.htm

miércoles, 5 de septiembre de 2012

El Trabajo de Generaciones al Tacho


El Trabajo de Generaciones al Tacho

Rabino Eliezer Shemtov

Tuve el gusto, hace poco, de escuchar una conferencia dictada por el Sr. Michel Cohen, CEO de Lolita, ante un grupo de jóvenes que lo vinieron a escuchar en el marco del Business Club de Hillel, en la cual compartió “entre familia” la fascinante historia del desarrollo de la empresa y su exitoso lanzamiento hacia el mercado internacional. 

Uno de los puntos de inflexión en la empresa familiar fue en el año 2002 cuando la crisis económica por la que atravesaba el país amenazaba con fundir la empresa. 

“No pudimos permitir que el trabajo y esfuerzo de dos generaciones de la familia se destruya,” dijo. 

Buscaron soluciones y, por lo visto, las encontraron.

Hay mucho que se puede aprender de la familia Cohen y de su historia. Lo que quiero compartir aquí es cómo resonó en mí ese comentario específico.

Pensé: Cuánto dolor debe causar contemplar la posibilidad de que el trabajo y esfuerzo de dos generaciones de la familia está por perderse...

Y ¿qué pasa cuando se trata de la posibilidad de que el esfuerzo de casi 200 generaciones está  por esfumarse? 

Hace 3.824 años que el pueblo judío lucha para que su emprendimiento triunfe. Hemos pagado un alto precio por ello. 

Duele, y mucho, cuando veo que luego de tantas generaciones y de tanto esfuerzo, el “emprendimiento familiar” está peligrando.

Cada vez hay más asimilación, ignorancia e indiferencia con respecto a la identidad judía, su relevancia para uno y su aporte para la sociedad en general.

Analicemos a continuación los síntomas y causas de esta realidad y algunas de las posibles soluciones.

Síntomas

  • ¿Qué porcentaje de los judíos uruguayos comen sólo Kasher?
  • ¿Qué porcentaje de los hombres judíos uruguayos se colocan los Tefilin diariamente
  • ¿Qué porcentaje de los judíos uruguayos respetan Shabat?
  • ¿Qué porcentaje de los judíos uruguayos asistieron a algún servicio de Rosh Hashaná, Iom Kipur o Simjat Torá este año?
  • ¿Qué porcentaje de los judíos uruguayos saben definir qué quiere decir ser judío y por qué importa seguir siéndolo?
  • ¿Cuántos siquiera se plantean la pregunta?
  • ¿Qué porcentaje de los jóvenes judíos uruguayos sabe leer una página del Talmud en su original?

Las preguntas, son, en realidad, más profundas:

  • ¿Qué porcentaje de los judíos uruguayos saben si quiera por qué hay que comer Kasher?
  • ¿Qué porcentaje de los judíos uruguayos saben si quiera por qué hay que colocarse los Tefilín diariamente?
  • ¿Qué porcentaje de los judíos uruguayos saben siquiera qué es el Talmud y la Halajá?
Me parece que en estas últimas tres preguntas está la llave para entender tanto la causa de la situación como la solución.

Causa

Hay tres responsables principales por el distanciamiento: 1) la ignorancia; 2) la indiferencia; 3) la presión social.

No se puede adquirir el gusto por algo espiritual sin una buena educación que lo cultive, especialmente dado que vivimos en una sociedad materialista, laica y egoísta como la que nos rodea que fomenta todo lo contrario. 

Cuando le pregunto a alguien por qué no cumple Shabat, por ejemplo, por lo general me dice: “porque no soy religioso”.

Ya con esta respuesta demuestra una ignorancia de fondo sobre el tema. Imagínate si se le preguntara a alguien por qué fuma y respondiera: “porque soy fumador.”… 

Entiendo que hay dos respuestas lógicamente coherentes para no cumplir Shabat 1) “no creo que sea importante hacerlo”; 2) “no tengo ganas de hacerlo, aunque creo que es importante hacerlo”. Responder “Porque no soy religioso,” demuestra una falta de comprensión del tema en su esencia, ya que Shabat no es patrimonio de los “religiosos”; es parte de la esencia de lo que constituye vida judía. 

Posibles soluciones

Para que a uno le importe y reaccione frente al peligro de extinción de un “emprendimiento familiar” deben reunirse varias condiciones: 1) Debe sentirse “parte de  la familia”; 2) debe compartir el objetivo de la familia y valorar su esfuerzo;  3) debe confiar en que puede hacer algo al respecto.

A gran parte de la comunidad judía uruguaya le faltan estos tres elementos, gracias a la redefinición del emprendimiento judío como “religioso”.  

La mejor manera de restaurar el sentimiento de pertenencia y responsabilidad para con el pueblo judío, su historia y futuro es por medio de exponer las nuevas generaciones a vivencias judías concretas. 

He aquí unas sugerencias concretas:

  • Compartir una mesa de Shabat con una familia que respeta Shabat.
  • Colocarse los Tefilín.
  • Colocar Mezuzot Kasher en casa.
  • Respetar las normas de Kasher.
  • Asistir a clases de Torá regularmente.
  • Respetar las leyes de Mikve.
  • Dar algo para Tzedaká diariamente.
  • Asistir a los servicios de Kabalat Shabat.

Con cualquiera der estas propuestas uno va fomentando una mayor conexión con la “empresa familiar” milenaria, llega a importarle su estado y reacciona buscando soluciones cuando ve que hacen falta.

Las vacaciones son una buena oportunidad para reencontrarse con la sabiduría milenaria de nuestro pueblo.

¡Aprovéchala!

Fuente: Editorial de Revista Kesher No. 42

www.mistefilin.com/pdf/K42.pdf

Judaísmo Vivo - 18 de Elul