domingo, 27 de febrero de 2011

Parshat Pekudei - Comentario

El examen final
¿Hubo corrupción en la construcción del Mishkan?

Por Yossy Goldman

Transparencia y responsabilidad —estas son las nuevas palabras de moda para la dirección de empresas del siglo 21. No hay duda que toda persona honesta y honorable da la bienvenida a todo esfuerzo genuino para detener la corrupción y la deshonestidad en cualquier esfera de la sociedad —empresaria, gubernamental o personal. ¿Pero es realmente un nuevo fenómeno? ¿Es la nuestra, en efecto, la primera generación en la historia preocupada por tales temas?

En la lectura de la Torá de esta semana, Pekudei(Éxodo 38:40), aprendemos que retrocediendo a los días de Moisés, se llevó a cabo una transparente contabilidad y una detallada auditoria de los donativos hechos por los israelitas para la campaña de construcción del Santuario y sus utensilios sagrados. Las contribuciones de oro, plata y cobre fueron pesadas y sumadas, así nadie podía poner en duda la integridad de Moisés y su equipo. En efecto, los comentarios derivan de este episodio que aquellos a cargo de los fondos comunales de caridad deben, del mismo modo hacerse responsables. Todos nosotros necesitamos ser “inocentes a los ojos de Di-s y de los hombres”.

Ética de los Padres nos recuerda que consideremos que un día enfrentaremos la responsabilidad final: Cada uno de nosotros estará de pie ante el tribunal celestial para dar un din vejeshbón, “una justificación completa y una rendición de cuentas” por la forma en que hemos vivido nuestras vidas.

Es fascinante notar que de alguna manera el Talmud (Shabat 31a) pudo enterarse de las preguntas reales que se nos formularán en el tribunal superno. ¿Saben cuál será la primera pregunta? Sorpresa, no es “¿Crees en Di-s?” o “¿Ayunaste en Iom Kipur?” Créanlo o no, la primera pregunta en este último de los exámenes finales es: “¿Has sido honesto en tus tratos comerciales?” No cuan religioso eras con respecto a Di-s, sino como te has conducido en tus negocios. ¿Fuiste honesto y correcto con la gente?

La segunda pregunta, sin embargo, tiene que ver con el corazón de nuestro judaísmo: “¿Has establecido tiempos fijos para el estudio de la Torá?” Puede parecer que familiarizándose con la Torá y convertirse en un judío erudito es la llave que abre las puertas de todo lo demás en la vida judía.

¿No es una anomalía de nuestro tiempo que muchas de las mentes legales más brillantes —fiscales, abogados y jueces —no hayan abierto nunca una sola página del Talmud, la enciclopedia legal clásica del judaísmo? ¿O que uno de nuestros mejores doctores desconozca completamente los escritos médicos de Maimónides, el gran médico y erudito del siglo 12? ¿O que nuestros más brillantes magnates comerciales sean judaicamente ignorantes, y aun iletrados?

Cuando se trata de cruzar una luz roja, la ignorancia de la ley no es una excusa. Ningún policía de tránsito va a aceptar la historia de que el conductor no sabía que era ilegal. En nuestros días y era, con tantas nuevas oportunidades de estudiar Torá al alcance, la ignorancia del judaísmo no se limpia. Si una vez el Talmud fue un libro cerrado, hoy se puede obtener en varios idiomas —y hay maestros para ir. Las oportunidades de estudios judíos abundan en toda comunidad. Y si le es imposible geográficamente, Internet puede hacer maravillas. ¡Hasta puede encontrar para usted un rabino virtual!

Asegurémonos que cuando el Policía en el Cielo se nos acerque para “formularnos algunas preguntas” podamos responder en forma afirmativa.

Shiur: Rambam - Leyes de Metamei Mishkav Umoshav capítulo 12



Cuando se le puede creer a un "am haaretz" con respecto a temas de tamei mishkav y cuando no. Shiur de Rambam 27/2/11

viernes, 25 de febrero de 2011

Foto de la Semana


Esta semana Jabad celebro 25 años en Asia, en Hong Kong. Con el primer Beit Jabad abriendo sus puertas en Hong Kong en el 1986, hoy Jabad cuanta con 28 centros en más de 11 países incluyendo: Laos, Vietnam, Corea del Sur y Cambodia.

jueves, 24 de febrero de 2011

Parshat Vayakhel

Resumen de la Parashá
Éxodo 35:1-38:20

Moshe reúne al pueblo de Israel y les reitera el mandato de observar el Shabat. Luego les transmite el mandato Divino de construir el Mishkán (Tabernáculo).

El pueblo dona los materiales requeridos en abundancia, trayendo oro, plata, cobre, lana teñida de colores azul, púrpura y rojo, pelo de cabra, lino, pieles de animales, madera, aceite de oliva, hierbas y piedras preciosas. Moshe se ve forzado a pedirles que dejen de traer.

Un grupo de artesanos de “corazones sabios” construyen el Mishkán y sus utensilios (como es detallado en las secciones de la Torá anteriores de Trumá, Tetzavé y Ki Tisá): tres capas de cobertura en forma de techo; 48 paneles recubiertos de oro para las paredes, 100 bases de plata para el fundamento; el Parojet (cortina) que separa entre los dos cuartos internos del Santuario y la Masaj (pantalla) que va en el frente; el Arca y su cobertura con los Querubím; la Mesa y el Pan de Rostros; la Menorá de siete brazos con su aceite especialmente preparado; el Altar de Oro y el incienso en él quemado; el Aceite de Unción; el Altar Externo para las ofrendas quemadas y todos sus utensilios; las cortinas, postes y bases para el Patio; y el Kior para el lavado ritual, junto a su pedestal, hecho de espejos de cobre.

Moshe hace un recuento del oro, plata y cobre donado por el pueblo para la construcción del Mishkán – Tabernáculo. Betzalel, Ahaliav y sus asistentes confeccionan las Ocho Vestimentas Sacerdotales – la túnica larga de lino, los pantalones de lino, el turbante de lino, el cinturón, el delantal de lana, la placa del pecho, la túnica de lana y la placa de oro para la frente, de acuerdo a las especificaciones dadas a Moshe en la parashá Tetzavé.

El Mishkán es completado junto a todos sus componentes y traído frente a Moshe, quien lo erige y unge con Aceite de Unción e inicia a Aarón junto a sus cuatro hijos en el sacerdocio. Una nube aparece sobre el Mishkán, significando que la Presencia Divina vino a morar dentro de él.

Israel, El Lugar Más Seguro


Rebe - Israel lugar seguro from Jabad.Tv on Vimeo.

El Rebe alienta a viajar a Israel durante la Guerra del Golfo. Impresionante!

Shiur: Rambam - Leyes de Metamei Mishkav Umoshav capítulo 10


Qué es un "javer" (amigo) y qué es un "am haaretz" (ignorante)con respecto a temas de pureza e impureza. Shiur de Rambam de 23/2/11

lunes, 21 de febrero de 2011

video

Shiur: Rambam - Leyes de Metamei Mishkav Umoshav capítulo 7



Haga click en la imágen para agrandar.

Fuego de la Juventud


Israel - Gueula Cohen from Jabad.Tv on Vimeo.

El testimonio de Gueulah Cohen, periodista y ex diputada israelí, acerca de su encuentro con el Rebe de Lubavitch y la impronta que le dejó en su vida.

Shiur: Tania Cap. 22 - Cómo Rebelarse contra D-os


Generalmente se entiende el concepto de "idolatría" como la creencia en otro(s) dios(es) fuera de Hashem. 

En este capítulo aprenderemos que con el mero hecho de considerarnos como un ser independiente de D-os, estarámos displazándolo y en definitiva cometiendo idolatría.

domingo, 20 de febrero de 2011

Shiur: Rambam - Leyes de Metamei Mishkav Umoshav capítulo 6

Shiur de Rambam 20/2/11

La Mezuzá


Preceptos & Conceptos del Judaísmo #4 

Por el Rabino Eliezer Shemtov
  
Tener una Mezuzá en cada puerta de la casa es más que un mero símbolo de la identidad judía; es una de las 613 Mitzvot bíblicos: “Y los escribirán en las jambas de tus casas y en tus portones.” (Deut., 6:9, 11:20)


¿En qué consiste, de hecho, el precepto de Mezuzá (en plural: Mezuzot)?

La Mezuzá es un pequeño pergamino sobre el cual un Sófer (un escriba especialmente entrenado y piadoso) escribe, a mano, dos párrafos de la Torá. Los dos párrafos (Deut. 6:4-9, 11:13-21) hablan de la unidad de D-os, de nuestro deber de servirLo y de las consecuencias que esto genera.

La ponemos en el marco de cada puerta de la casa para recordarnos de su contenido cada vez que entramos y salimos por la puerta y conscientizarnos a comportarnos acorde.

La Mezuzá se coloca en el tercio superior del marco derecho entrando a la casa o habitación, inclinado con la parte superior apuntando hacia adentro. La razón por la posición diagonal es interesante: hay una discusión entre las autoridades halájicas si la Mezuzá deber ser horizontal o vertical. De esta manera (diagonal) se cumple con ambas opiniones. (En serio…Pregúntele a su rabino…)

Hay otra Mitzvá más que se cumple en la puerta de la casa: el encendido de la Janukiá. La Mezuzá demarca el comienzo del espacio de la casa judía a la que bendice y protege, mientras que la Menorá representa el comienzo del espacio exterior sobre el cual debe ejercer su influencia.

Nuestros sabios señalan (Menajot, 43b): El que tiene Tefilín en su cabeza y brazo, Tzitzit en su prenda y una Mezuzá en su puerta, tiene alta probabilidad de no pecar.

En el dorso de la Mezuzá está escrito uno de los nombres de D-os cuyas letras, Shin Daled Iud, también representan las palabras Shomer Daltot Israel o “Cuidador de las Puertas de Israel”. Tener Mezuzot Kasher en todas las puertas de la casa (menos en la del baño) protege a los habitantes de la misma tanto cuando están adentro como cuando están afuera de ella, tanto espiritual, como también físicamente.

El Talmud (Avodá Zará 11a) nos relata la siguiente historia:

Ónkelos, hijo de Kalónimos, se convirtió al judaísmo. El César, al enterarse, mandó un grupo de soldados para arrestarlo. Cuando llegaron a arrestarlo, Onkelos les habló y los convenció hasta que terminaron convirtiéndose. Al enterarse, el César mandó otro grupo de soldados y les ordenó que no entren en conversación con él. Onkelos, por su parte, entró en conversación con ellos y los convenció. Finalmente el César mandó un grupo de soldados  y les ordenó que no se detengan para nada al arrestarlo. Cuando llegaron y lo arrestaron, al salir de la puerta de la casa Onkelos puso la mano sobre la Mezuzá y les preguntó: ¿Qué es esto? “Decinos tú,” respondieron. Les dijo: la costumbre en el mundo es que el rey se encuentra adentro mientras que sus sirvientes lo cuidan desde afuera. En cambio en cuanto a D-os, Sus sirvientes están adentro mientras que El los cuida desde afuera, como reza el versículo (Salmos, 121:8): D-os cuidará tu salida y tu venida desde ahora y para siempre. Se convirtieron. Después ya no mandó más nadie para arrestarlo.

Para que una Mezuzá nos proteja debe ser Kasher.

¿Qué hace que una Mezuzá sea Kasher?

Cada letra de la Mezuzá debe ser escrita a mano sobre pergamino y de acuerdo a una enorme cantidad de exigencias halájicas que definen su forma correcta. Requiere mucho estudio, práctica, experiencia, honestidad y religiosidad para poder producir una Mezuzá Kasher o apta. Cualquier pequeño error la puede “inhabilitar”. Por lo tanto es importante comprar Mezuzot únicamente de alguien confiable. El 90% de las Mezuzot que hay en el mercado no son Kasher. Gran cantidad de “mezuzot” en el mercado ¡hasta son impresas en papel! Ni disimulan ser Kasher…

Lo más importante, obviamente, es el Klaf o pergamino y no el Bait o caja que lo protege. De hecho, la caja puede ser de cualquier material. Lo más importante es el contenido.

Me hace recordar la anécdota de unos amigos que fueron a revisar las Mezuzot de alguien y al sacar las cajas de los marcos las encontraron vacías.

“¿Dónde están la Mezuzot?” preguntaron.

“¿Cómo que ‘¿dónde están?’? Están en su mano,” respondió.

“Y ¿el papelito de adentro?”

“Ah, ¿las instrucciones? Las tiré. Ya sé cómo se coloca. Además estaban en hebreo y no hablo hebreo……”

Debido a que la Mezuzá está escrita en pergamino es posible que con el correr del tiempo alguna letra que otra se raje o se borre a raíz de los cambios en las condiciones climáticas. Es por eso que se acostumbra mandarlas a un sofer cada tanto para ser revisadas. Mínimo, hay que revisarlas 2 veces cada siete años. Hay quienes tienen la costumbre de mandarlas a revisar todos los años durante el mes de Elul, en preparación a Rosh Hashaná.

Cabe señalar aquí una aclaración que el Rebe dio al respecto cuando, en 1974, incorporó esta Mitzvá en la Campaña de Mitzvot lanzada para – entre otros objetivos - fortificar la protección del pueblo judío en todo el mundo y especialmente los que viven en la Tierra de Israel:

La protección de la Mezuzá es como un casco que el soldado se pone al salir a la guerra. Su propósito es protegerlo contra las balas que vienen hacia él. Si saca el casco y una bala lo hiere, no quiere decir que la bala es un castigo por haberse sacado el casco, sino que si hubiese tenido puesto el casco, quizás lo hubiese protegido. Del mismo modo, explica el Rebe, la idea no es que si uno no tiene Mezuzot en sus puertas le va a pasar algo malo, sino que si fue destinado que le pase algo negativo, las Mezuzot Kasher en sus puertas tienen el poder de protegerlo.

En numerosas ocasiones, cuando alguien le escribía al Rebe consultando por distintos problemas personales, el Rebe respondía aconsejando que se asegure que las Mezuzot (y Tefilín) sean Kasher y colocadas según las normas dictaminadas por la Halajá.

Si necesita asesoramiento o ayuda en este tema puede recurrir a cualquier Beit Jabad del mundo.

RabinoShemtov@Jabad.org.uy

jueves, 17 de febrero de 2011

Primera Acción: Mezuzá

Rabbi Yaakov Gloiberman, director of the Chabad-Lubavitch run Yad B’Yad charity, greets Israel Defense Force spokesman Brig. Gen. Avi Benayahu at the Tel Aviv ceremony celebrating the promotion of Maj. Gen. Benny Gantz as the army’s 20th chief of staff.

Rabbi Yaakov Gloiberman, director of the Chabad-Lubavitch run Yad B’Yad charity, greets Israel Defense Force spokesman Brig. Gen. Avi Benayahu at the Tel Aviv ceremony celebrating the promotion of Maj. Gen. Benny Gantz as the army’s 20th chief of staff.
Rabbi Yaakov Gloiberman, director of the Chabad-Lubavitch run Yad B’Yad charity, greets Israel Defense Force spokesman Brig. Gen. Avi Benayahu at the Tel Aviv ceremony celebrating the promotion of Maj. Gen. Benny Gantz as the army’s 20th chief of staff.

El nuevo Ramatkal (jefe del ejercito israelí) Benny Gantz coloca una Mezuzá en su oficina enseguida después de su inauguración, esta semana en Tel Aviv. Asistido por su amigo, el Rabino Yakov Gloiberman, de Jabad Lod.


Parshat Ki Tisa

Resumen de la Parashá
Éxodo 30:11-34:35

El Pueblo de Israel es mandado a contribuir, cada uno, con medio shekel de plata para el Santuario. También son dadas las instrucciones para construir el Kior, una gran vasija de agua para el Santuario, junto con el aceite de unción y el incienso. Los artesanos “sabios de corazón” Betzalel y Ahaliav son puestos a cargo de la construcción del Santuario; el pueblo es mandado nuevamente a observar el Shabat.

Cuando Moshe no vuelve en el momento esperado del Monte Sinaí, la gente hace un Becerro de Oro y lo adora. Di-s se propone destruir a la nación errante de Israel, pero Moshe intercede por ellos. Moshe desciende del monte cargando las Tablas del Testimonio grabadas con los Diez Mandamientos; viendo a la gente bailar alrededor de su ídolo, rompe las Tablas, destruye el Becerro de Oro y manda a matar a los principales líderes de la revuelta contra Di-s. Luego vuelve hacia Di-s y dice: “Si no los perdonas, bórrame de Tu libro que has escrito.”

Di-s perdona, pero dice que los efectos del pecado serán sentidos por muchas generaciones. Primero, Di-s propone mandar Su ángel junto a la gente para guiarlos, pero Moshe insiste que Di-s Mismo los acompañe hasta la Tierra Prometida.

Moshe prepara un nuevo juego de tablas y sube la montaña una vez más, donde Di-s reinscribe el pacto en estas Segundas Tablas. En la montaña, Moshe es agraciado con la visión de los Trece Atributos de Misericordia Divinos. Tan radiante es el rostro de Moshe a su regreso del monte, que debe cubrírselo con un velo, que se retira sólo cuando habla con Di-s y para enseñarle la ley al pueblo.

Parshat Ki Tisa - Opinión

Herejía Encubierta en Piedad


Shiur: Rambam - Leyes de Metamei Mishkav Umoshav capítulo 3

martes, 15 de febrero de 2011

Shiur: Rambam - Leyes de Metamei Mishkav Umoshav capítulo 1

Leyes de las personas que imparten impureza cuando se sientan y cuando se acuestan. Capítulo 1a. Shiur de 15/2/11 por Rabino Mendy Shemtov.

El Poder de la Lengua


Preceptos & Conceptos del Judaísmo #3 

Por el Rabino Eliezer Shemtov


La palabra hablada goza de mucho prestigio en el judaísmo.

“D-os creó al mundo con 10 expresiones habladas,” dice el Talmud (Pirkei Avot 5:1). 

"La vida y la muerte están en manos de la lengua", dijo el hombre más sabio, el Rey Salomón, en su Libro de Proverbios (18:21).

Veamos, pues, algunas leyes, conceptos y anécdotas relacionados con el tema de la palabra hablada, tanto su aspecto negativo como su aspecto positivo.

Encontramos en la Biblia tres tipificaciones diferentes en cuanto a la prohibición de hablar mal del prójimo:

Rejilut: chusmear, o contar cosas de la intimidad de otro aunque no sea algo negativo;

Lashon Hará: hablar mal de otro aunque sea verdad;

Motzi Shem Ra: Difamar, hablando mentiras sobre el prójimo.

(Para ver detalles prácticos y sorprendentes del tema, véase Kitzur Shuljan Aruj, cap. 30.)

La gravedad de Lashón Hará se ve ilustrada en la siguiente anécdota:

Jaimito viene al rabino buscando la manera de corregir el hecho que había hablado mal contra su amigo y de lo cual está muy arrepentido. El rabino le manda cortar la punta de una almohada de plumas y salir a caminar por las calles de la ciudad desparramando las plumas por doquier y después volver a verlo. El hombre cumple con las instrucciones del rabino, sufriendo la humillación de la burla de la gente.... Al terminar, vuelve al rabino, algo aliviado por la penitencia que hizo.

“Ahora, anda a recolectar a todas las plumas,” dice el rabino.

“¿Cómo es posible?” pregunta el hombre. “El viento las desparramó para todas partes.”

“Pues, ¿cómo pretendes deshacer el daño de tus palabras? Ya están desparramadas por todos lados…” responde el rabino.

El Rey David (Salmos, 64:4) compara las palabras con flechas. Una explicación es que son similares en que ambas, antes de largarlas uno es el dueño sobre ellas; después de largarlas, son ellas las dueñas sobre uno.

No sé quién dijo: la diferencia entre el sabio y el necio es un instante; el sabio piensa un instante antes de hablar mientras que el necio piensa un instante después de haber hablado...

Una ley interesante es que si alguien te dice algo personal, está prohibido divulgarlo hasta que no te autorice hacerlo. Mucha gente piensa al revés, “si no me dijo que no lo repita, ¿por qué no repetirlo?” La Halajá determina que hasta no tener autorización para divulgarlo, debe permanecer en reserva.

Según el Midrash (Vaikrá Rabá, 26:2), el Lashon Hará, o hablar mal del prójimo, se denomina el Triple Asesino ya que mata a quien habla, al que escucha y a la persona de quien están hablando.

Hay que entender: se entiende que el que habla y el que escucha están en infracción y deben sufrir las consecuencias, pero ¿qué culpa tiene el de quién hablan? 

El Rebe explica que el hablar sirve no sólo para describir una situación ya existente, sino que de hecho la crea y la fortifica. Cuando hablo mal de alguien ese mal latente que tiene llega a revelarse, se vuelve más tangible y lo “mata”, aunque sea nada más que en la realidad hablada.

Así como hablar mal de alguien lo afecta negativamente, hablar bien es poderosamente beneficioso. Cuando uno habla bien de alguien, despierta lo positivo latente en él.

Esto tiene una implicancia sorprendente:

Cuando nos enteramos que alguien hizo algo negativo, tendemos a pensar – aunque no lo digamos – en lo negativo que hizo. Hay, no obstante, otra reacción posible: ¡mirá qué potencial para hacer el bien debe tiene esta persona, si pudo hacer tanto daño! Si uno no sólo lo piensa, sino lo dice, puede despertar en el “malo” su potencial positivo.

A propósito de esto encontramos en el Talmud (Bava Metzía, 84a) la siguiente historia:

Rabí Iojanan estaba bañándose en el río jordán. Lo vio Resh Lakish (un líder de ladrones) y saltó al río para asaltarlo.

Le dijo Rabí Iojanan: tu fuerza sería ideal para el estudio de Torá.

Respondió Resh Lakish: tu belleza sería buena para las mujeres (Rabí Iojanan era excepcionalmente lindo de aspecto).

Dijo Rabí Iojanan a Resh Lakish: si te dedicas al estudio de la Torá, mi hermana – que es mucho más linda que yo - se casaría contigo.

Aceptó el trato y llegó a ser un gran sabio.

Vemos aquí un ejemplo del efecto que puede tener ver un potencial positivo dentro de una situación aparentemente negativa.

Este principio se aplica también en la educación de los chicos. Si rezongamos lo negativo de su conducta, sin darnos cuenta lo estamos reafirmando. En cambio al realzar lo positivo de su conducta o de su potencial para hacer el bien, les damos fuerza e incentivo para comprobar esas palabras y expectativas positivas con acción.

Si el chico mintió, por ejemplo, en vez de decirle “¿por qué mentiste?” se le dice: un niño tan inteligente como tú puede lograr las cosas diciendo la verdad, aunque a veces puede ser tentador no ser tan honesto…

Según las enseñanzas jasídicas cada palabra hablada afecta al ambiente mundial. Se recomienda que uno sepa de memoria versículos y pasajes de Torá para poder pronunciarlos en cada oportunidad, ayudando así a purificar el aire del mundo.

El Rey David declara (Salmos 8:3): “De la boca de criaturas y lactantes Tú has cimentado fortaleza, para oponer a Tus enemigos, para poner fin al adversario y al vengador.” Nuestros sabios explican que uno de las fuentes del poder del pueblo judío está justamente en el aliento puro del estudio de la Torá por medio de los niños, que no han probado el sabor del pecado.

Vemos la importancia de la palabra hablada en el lugar céntrico que tienen las bendiciones en la vida judía. Antes de cumplir con una Mitzvá bendecimos a D-os así como antes de usufructuar de este mundo tan maravilloso. Hay otras ocasiones más que requieren que uno pronuncie una bendición, como, por ejemplo luego de salvarse de un peligro. De hecho, en un día común y corriente pronunciamos unas 100 (!) bendiciones.

Dos lecciones muy importantes que esto nos enseña son que la palabra más importante en el lenguaje humano es: “Gracias”, y que no alcanza con sentir o pensarlo, sino que hay que decirlo.

Rabino.Shemtov@Jabad.org.uy

lunes, 14 de febrero de 2011

Shiur: Rambam - Leyes de la Lepra Bíblica (Tzaraat) capítulo 16

Último capítulo de las leyes de tzaraat. ¿Cuán grave es el Lashon Hará? Y ¿Cómo uno debe alejarse del mismo?

¿Existimos o No?



Shiur: Capítulo 21 del Tania. 

Tema: La Palabra Creadora de D-os

Si D-os nos creó quiere decir que existimos. Si existimos quiere decir que D-os no está sólo. ¿Cómo se reconcilia esto con los versículos bíblicos que afirman que ni D-os ni su unidad se vieron alterados a raíz de la creación del universo?

La respuesta está en cómo la Torá describe la creación del mundo: el mundo fue creado por medio de la palabra Divina.

Obviamente es una metáfora, pero ¿qué quiere decir?

En este capítulo analizaremos las diferencias conceptuales y sustanciales entre la "palabra" de D-os en relación a D-os y la palabra del hombre en relación al hombre.

Shiur: Rambam - Leyes de la Lepra Bíblica (Tzaraat) capítulo 15 a y b


El proceso de purificación de la lepra que aparecía en las viviendas. Shiur de Rambam 13/2/11

viernes, 11 de febrero de 2011

Parshat Tetzave - Opinión

Judíos y aceite
Asimilación vs Integración

Por Yossy Goldman

Hoy las paredes del ghetto ya no nos secuestran del resto de la sociedad.

Fraternizamos y hacemos negocios con no judíos diariamente y nos hemos ajustado completamente a la cultura occidental. La pregunta contemporánea es: ¿Cómo alcanzamos el equilibrio entre retener nuestra identidad judía por un lado, mientras al mismo tiempo somos ciudadanos del mundo, especialmente cuando ese mundo puede ser indiferente o aun hostil a nuestro judaísmo?

En la Parashá de esta semana leemos acerca del aceite de oliva puro que se le instruyó a Moisés que obtuviera para el encendido de la menorá en el Mishkan, el santuario construido en el desierto como el precursor del templo de Jerusalén. El Rebe enseñó que el aceite guarda la fórmula secreta para vivir exitosamente una orgullosa vida judía en un entorno que puede estar muy lejos de ser judaicamente propicio.

Ustedes verán, el aceite es una paradoja. Por un lado se desparrama rápida y fácilmente, filtrándose y permeando las sustancias con las que entra en contacto. ¿Alguna vez trataron de secar el exceso de aceite de un latke de papa? Buena suerte. Su servilleta estará bastante engrasada en poco tiempo.
Por el otro lado, cuando se mezcla aceite con otros líquidos, el aceite tenazmente sube a la superficie y se rehúsa a ser absorbido por otra cosa. (Recuerdo mis días de estudiante en la Ieshivá, uno de mis compañeros de cuarto no tenía menorá para Janucá. Sin embargo, ingeniosamente juntó ocho botellas vacías, las llenó casi hasta arriba de agua y luego puso algo de aceite de oliva en las botellas. Quedé intrigado al ver que el aceite permanecía claramente distinguible del agua, como si flotara por encima de ella. Luego agregó una mecha, la encendió, y su menorá artesanal funcionó como por encanto. ¡Un milagro de Janucá de los días modernos!).

Como el aceite, los judíos también, a menudo se encuentran mezclados en una amplia variedad de círculos -social, de negocios, comunal o político. Y no hay nada malo en ello. Al mismo tiempo, sin embargo, debemos recordar no perder nuestra propia identidad. No debemos mezclarnos hasta el punto de permitir que nuestra persona judía sea tragada o diluida.

A menudo sentimos una fuerte presión, tanto real como imaginaria, para conformar las normas de nuestro entorno. Pocos entre nosotros disfrutan el destacarse como llamando la atención. El hecho es, sin embargo, que los otros nos respetan más cuando nos respetamos a nosotros mismos. Si somos desdeñosos en nuestro compromiso con nuestros propios principios, entonces nuestros asociados no judíos pueden preocuparse si no los traicionaremos a ellos próximamente.

Sólo un ejemplo. Toda gran ciudad del mundo tiene numerosos restaurantes kosher llenos de hombres de negocios judíos agasajando a socios no judíos, clientes o probables clientes. Algunos establecimientos pueden ser de más categoría que otros, pero todos parecen arreglarse y se cierran tratos. Uno puede ser perfectamente sociable sin abandonar los principios. La mayoría de la gente es bastante feliz de tener en cuenta las necesidades y sensibilidades individuales. Me parece a mí que son los judíos quienes más se quejan acerca de la disponibilidad de "buenos restaurantes kosher" que los no judíos. Nuestra aprensión acerca de declarar nuestros requerimientos religiosos es a menudo exagerada e infundada.

Siempre que lo hagamos honesta, respetuosa y consistentemente, nuestra adhesión a un código de valores impresionará a nuestros asociados y los inspirará con más confianza en nuestra honestidad en todas las áreas de actividad.

Un amigo mío era un joven médico cuando fue llamado para un período de servicio militar nacional. Era obviamente religioso por su barba y su yarmulke. En realidad la barba no se ajustaba a las regulaciones del ejército y fue sólo con gran dificultad que logró un permiso especial para conservarla. Lejos de ser una molestia, se condujo con dedicación e integridad, y al final de su servicio salió con el máximo premio a la excelencia del Cirujano General. Fue un Kidush Hashem -una santificación pública de Di-s por un orgulloso judío practicante que se encontraba en un decididamente no judío entorno.

Sólo aprendan del aceite. Por todos los medios extiéndanse e interactúen con el resto del mundo. Pero recuerden su particularidad. Sean distintos y orgullosos y sepan donde trazar la línea.

martes, 8 de febrero de 2011

La Alegría



Preceptos & Conceptos del Judaísmo #2 

Por el Rabino Eliezer Shemtov


Jaimito: ¿Quieres escuchar un chiste al revés?

David: Si

Jaimito: Bien. Empezá a reír...

Parece un chiste tonto, pero veremos más adelante la lección valiosa que contiene.

Uno de los objetivos más buscados y a la vez elusivos es la alegría. Todos la
quieren tener, pero no todos saben encontrarla con facilidad.

¿Por qué cuesta tanto encontrarla?

Quizás porque se está buscando en el lugar equivocado...

Encontrándonos en el mes de Adar, es oportuno analizar el tema de alegría ya que nuestros sabios del Talmud nos encomiendan (Taanit, 29a): Meshenijnas Adar Marbin Besimjá. “Cuando entra el mes de Adar, se aumenta la alegría”. Con más razón este año embolismal en el cual tenemos dos meses de Adar, o sea 60 días de alegría.

En cuanto a la alegría, encontramos una orden directa en la Torá (Deut. 16:14,15): Vesamajtá Bejagueja; “y te alegrarás en tus festividades”.

El Rey David en sus Salmos (100:2) dice: Ivdu et Hashem besimjá; “Sirvan a D-os con alegría”.

Maimónides señala (Hiljot Lulav, 8:15) que la alegría es un fundamento muy importante en nuestro servicio a D-os y la falta de ella, una gran carencia.

Según el Baal Shem Tov, no hay algo que causa más daño espiritual que la falta de alegría ya que la depresión abre la puerta para todo tipo de decadencia.

Hay que entender: ¿Cómo se puede ordenarle a uno a que esté alegre? Y ¿Cómo se hace para lograrlo?

Según las enseñanzas jasídicas, la alegría es el estado natural de uno. Un bebé sano es naturalmente feliz. El estado natural del ser humano es ser feliz. Es a medida que uno va creciendo y madurando que su percepción de la realidad puede sabotear ese estado natural. La alegría y la falta de ella, entonces, son resultado no de la realidad sino de cómo uno percibe su realidad. Al reconfigurar la percepción negativa, fluirá el estado natural de alegría.

Veamos un ejemplo.

Una de las causas principales de la tristeza es la sensación del fracaso.

Para poder definir “fracaso”, hay que determinar primero los parámetros del “éxito”. Si uno se propone correr el maratón de 40K, por ejemplo, y llega último, ¿es considerado un fracaso o un éxito?

Depende de lo que se propuso. Muchas veces la sensación de fracaso es simplemente producto de la arrogancia de uno. Uno se atribuye cualidades que no le corresponden y según ellas se fija metas que van más allá de su capacidad real y en vez de sentirse realizado por lo que sí logró se siente fracasado por lo que no logró.

El sabio mishnaico, Ben Zomá, lo expresa de una manera muy sucinta: Eizehu Ashir? Hasaméaj bejelkó. “¿Quién es el rico? El que está feliz con lo que tiene.” (Pirkei Avot, 4:1) Este dicho parece ser contraintuitivo, ya que uno pensaría lo contrario, que la riqueza es la causa de la felicidad y no que la felicidad es la causa de la riqueza. He aquí, entonces, una profunda enseñanza de vida: la riqueza no es producto de la situación en la cuenta bancaria, sino de la situación en la cabeza...

¿Cómo se logra tener dicha actitud "enriquecedora"? ¿No es demasiado conformista, decir que me conformo con lo que tengo? ¿Cómo concuerda esta actitud con la ambición personal y el afán por superarse? ¿Acaso es bueno que uno se conforme con lo que tiene, sin intentar mejorar su posición?

Aquí llegamos al meollo del asunto. Estar contento no quiere decir estar satisfecho y estar insatisfecho no quiere decir no estar contento.

Veamos por qué:

La Torá (Gén. 32:4 – 33:17)  nos cuenta del encuentro entre Iaakov y Esav. Unos cuarenta años después de que Iaakov se escapó de la ira de su hermano Esav quien lo quería matar por haberle sacado las bendiciones de su padre, Itzjak, llegó el momento de volver a casa... Iaakov, al enterarse que su hermano, Esav, estaba en camino para “recibirlo” con 400 hombres de guerra, se preparó de varias maneras, una de las cuales fue un regalo muy importante de sirvientes, ganado, y animales de carga, con el objetivo de aplacarlo. Cuando finalmente se encuentran y se abrazan, Esav le pregunta a Iaakov, ¿qué es todo esto que mandaste? Iaakov le explica que es un regalo para encontrar la gracia en sus ojos. Responde Esav: Quedátelo; tengo mucho. Iaakov responde: Aceptámelo, ya que tengo todo. (Ibid 33:9,11)

Ahora, ¿quién, entre los dos tenía más: Esav, quien dijo tener mucho o Iaakov, quien dijo tener todo?

En realidad no se sabe quién tenía más ceros en su cuenta bancaria y no es ese el tema, ya que la riqueza depende de la actitud: Esav dijo que tiene mucho, porque quería más; no consideró que tenía todo lo que quería. Iaakov decía tener todo, porque entendió que tenía todo lo que precisaba.

¿A qué se debe esa diferencia de perspectiva?

Esav atribuía su riqueza a sus esfuerzos personales y evaluaba el valor de la misma en base a sus necesidades y deseos personales. Iaakov, en cambio, entendió que todo lo que el tenía no era para su placer personal, sino para poder cumplir con su misión de vida. Todo lo que tenía no era solamente gracias a sus esfuerzos, sino porque así lo designó D-os. Si D-os le dio lo que tiene, quiere decir que tiene absolutamente todo lo que necesita, ya que si hubiera necesitado más para cumplir con su misión de vida, D-os le hubiese dado más. "Tengo todo". 

Con esta explicación podemos entender lo que dice Ben Zomá que el rico es el que está feliz con lo que tiene; no sólo "conforme", sino "feliz". El saber que lo que uno tiene es de D-os y es para cumplir con la misión por la cual uno nació, lo hace feliz. Es realmente rico, ya que no solo tiene mucho, tiene todo. Muy diferente es aquel que trabaja para cumplir con metas personales basadas en intereses personales que nunca se terminan de satisfacer. 

Hay otras percepciones negativas que uno puede tener que le pueden provocar tristeza. Al identificar, entender y “reconfigurarlas” uno puede lograr restaurar la alegría. Están analizadas extensamente en el libro del Tania, Caps. 26 – 33.

¿Qué aprendemos del chiste “al revés”? Una de las maneras más eficaces de lograr la alegría personal es actuar como si lo tuviera. Reíte, y la alegría vendrá.

Rabino.Shemtov@Jabad.org.uy