domingo, 30 de octubre de 2011

Guilad Shalit: Unas Reflexiones Personales


Guilad Shalit: Unas Reflexiones Personales
Eliezer Shemtov

“Guilad ha estado en manos del Hamas durante cinco largos años. Para nosotros ha sido una eternidad. La mayoría de ustedes fueron a la universidad y comenzaron carreras y algunos hasta se casaron y empezaron a formar familias....”  Estos fueron los comentarios del padre de Guilad, Noam Shalit, ante una manifestación de apoyo el 7 de abril de 2011.

Las palabras no dichas seguramente fueron que Guilad ha sido privado de todas aquellas oportunidades y logros.

Leí por ahí que la demora en la toma de decisión para liberar a Guilad era debida a un conflicto entre la mente judía y el corazón judío.


Parece que en esta vuelta ganó el corazón judío.

Quisiera compartir aquí una tercera perspectiva; la del alma judía.

Según las enseñanzas del Baal Shem Tov, siendo que todo lo que ocurre en el mundo es por Providencia Divina, resulta que todo lo que uno ve o escucha contiene para él una enseñanza aplicable al crecimiento espiritual personal.


He aquí lo que yo, personalmente, he aprendido por ahora.

Sin minimizar el sufrimiento físico, emocional y mental que Guilad sufrió cada minuto de su pesadilla, creo que sería muy difícil encontrar alguien de su generación que haya logrado tanto para unir al pueblo judío de una manera tan profunda.


Todos sufrimos el cautiverio de Guilad ben Aviva y todos nos regocijamos en su reencuentro con su familia.

¿Cómo se explica? ¿Cuántos de nosotros siquiera lo conocemos?

La respuesta es que no importa. Todos compartimos su pesadilla porque todos compartimos su condición e identidad esenciales de judío.


No es debido a que pudo haber sido cualquiera de nosotros que nos identificamos con él; es debido a que cada uno de nosotros estuvo en cautiverio con él.


Pensándolo bien, tenemos mucho por qué estarle agradecido a Guilad. Lograr la unidad judía es un gran desafío. La razón principal es que a la gente le cuesta ceder su individualidad. A nadie le gusta hacer sacrificios personales. La situación de Guilad y la reacción que todos tuvimos expresó el hecho que la unidad judía genuina se logra precisamente cuando descubrimos la verdadera naturaleza de nuestra identidad y no al sacrificarla.

Lo que debemos hacer ahora – tanto individual como colectivamente – es desarrollar y reforzar esta conscientización recientemente refrescada. Debemos aprender a expresar nuestras diferencias de una manera que refuerce nuestra identidad y razón de ser comunes, en vez de ser algo que sirve para ignorar o debilitarlas

*   *   *


Otra idea que se me ocurrió *:

Todos sufrimos el cautiverio de Guilad. 


Piénsalo un poquito. 

Intenta imaginar los detalles. 

¿Puedes hacerlo durante cinco minutos, sin interrupción? Para la mayoría de la gente no es una tarea fácil de lograr. Ahora imagina lo que es estar en esa situación por más de cinco minutos…. Por más de cinco horas….. por más de cinco días…. Cinco meses….. por más de cinco años!!! 

Ahora, contrástalo con el increíble sentimiento de libertad que viene luego de tanto dolor…

Si de ti dependiera elegir entre prolongar su cautiverio y acelerar su libertad, ¿qué harías?


Sonará como una pregunta boba. Estoy de acuerdo. Es. No obstante, muchos de nosotros nos tomamos el tiempo para liberar prisioneros que se encuentran bajo nuestra custodia.

Permíteme explicar.

Cada uno de nosotros tenemos un Guilad Shalit adentro nuestro. El alma Divina que se halla adentro nuestro se encuentra muy, muy, lejos de casa, cautivo en territorio hostil. No hay visitas humanitarias de la Cruz Roja…


¿Puedes imaginarte la alegría cuando eventualmente se libera y vuelve a “casa”, a unirse a su fuente?
De hecho, cada uno de nosotros tenemos las llaves con las cuales poder liberarla de su cautiverio. Cada vez que estudiamos Torá o realizamos una Mitzvá, abrimos una puerta a su libertad.

Vaya reflexión motivadora para hacer lo que debemos…


*   *   *

Una reflexión final, dirigida a D-os mismo **.


Estimado D-os, 


Tus hijos tuvieron que vivir la insoportable experiencia de tener que elegir entre las convicciones de la mente y las del corazón. 

Ganó el corazón.

Estoy seguro que tendrás tus razones para mantenernos en exilio. Quizás llegó la hora de inspirarte en el ejemplo de Tus hijos, creados a Tu imagen y semejanza, y dejar que Tu corazón misericordioso gane.

Por favor, mándanos al Mashíaj ya!


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* Idea basada en Tania caps.  31, 41,45.

** Basada en Talmud, Brajot, 7 a. Curiosamente, el protagonista, Rabi Ishmael ben Elisha, de niño, fue redimido de cautiverio (Guitin 58 a).


1 comentario:

  1. Nadie discute que es MUY bueno que Gilad Shalit esté nuevamente junto a los suyos, eso es lo lógico, lo deseable y lo que debe de ser.
    Lo que si se discute es pagar un precio desproporcionado por él, dejando de lado los sentimientos de los familiares de las víctimas de estos asesinos que fueron liberados, dejando de lado el sentimiento de nuestros hermanos que arriesgaron sus vidas para capturarlos, dejando de lado los heridos y muertos que supuso el capturarlos, hay un problema muy concreto:
    Hoy en Gaza, esta banda de asesinos, organizó una fiesta de bienvenida a los liberados y colgaron un cartel con una foto de Gantz (Comandante General de Tzahal) donde estaba escrito "Lo intentamos, lo logramos, lo volveremos a hacer"
    Vale la vida de un individuo, por más hijo, padre o hermano que sea el poner en riesgo a toda la sociedad?
    Yo creo que no!

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