domingo, 31 de julio de 2011

El Beit Hamikdash (II)


Preceptos y Conceptos del Judaísmo
Por el Rabino Eliezer Shemtov 

El Beit Hamikdash (II)


Veamos hoy algunos detalles de la construcción, contenido y servicios realizados en el Beit Hamikdash o Templo de Jerusalén y algunas de sus enseñanzas.

Ubicación, ubicación, ubicación.

En cuanto a su ubicación hay algunos detalles interesantes:

1. El Mizbeiaj o altar sobre el cual se ofrendaban los sacrificios animales fue construido en un lugar muy específico, con antecedentes históricos muy significativos. Fue de la tierra de ese lugar que D-os creó al primer hombre, Adán, y dónde trajo su primer sacrificio. Fue ahí donde Noaj ofrendó sacrificios luego del Diluvio. Fue en ese preciso lugar que Abraham llevó a su hijo, Itzjak, para la Akeidá. Es el epicentro del contacto entre D-os y Su creación.

2. El Even Hashtiá o Piedra Fundacional del universo se encontraba en el recinto más sagrado del Templo, el Kódesh Hakodashim. Es el punto de partida del cual el mundo entero salió.

3. La altura del terreno. El terreno sobre el cual el Beit Hamikdash fue construido se encuentra a unos 11 mts. por debajo del punto más alto de Jerusalén. ¿Por qué no fue construido en el punto más alto? He aquí dos razones.

I) El agua del Beit Hamikdash provenía de un manantial, denominado Ein Eitam, que se encontraba en la cima de Jerusalén. Hacía falta construir el Beit Hamikdash en un punto inferior para que el agua pudiera llegar en forma natural;

II) El Rey David eligió la ubicación inspirado por el versículo (Deut., 33:12) que hace referencia a D-os morando “entre los hombros” (del territorio de Benjamín), siendo la parte más linda del toro entre sus hombros, o sea no en el punto más alto (Vease Rashi, Deut. 33:12).

Los Utensilios

El Beit Hamikdash contenía una cantidad de utensilios que se utilizaban para realizar los diferentes servicios. Cada uno de ellos representa una dinámica específica en el hombre y su resonancia en el macrocosmos.

El Kior o pileta de cobre, de cuyas aguas los Kohanim purificaban sus manos y sus pies antes de iniciar sus tareas.

El Mizbeiaj Hajitzón o altar externo, ubicado igual que el Kior, en el patio del Beit Hamikdash sobre el cual se ofrendaban los sacrificios animales.

En el Heijal o sala interior se encontraban los siguientes tres elementos:

1. El Mizbeiaj Hapnimi o altar interior sobre el cual se ofrendaba, diariamente, el incienso.

2. La Menorá o candelabro dorado de siete brazos cuyas luces se prendía todos los días.

3. El Shuljan o mesa sobre la cual se exhibían los 12 “panes de rostro” que se elaboraban semanalmente.

Más adentro, en el Kódesh Hakodashim o “Sancta Sanctorum” se encontraba el Arón o arca en el cual se hallaban las tablas de la ley, tanto los pedazos del primer juego, roto por Moshé al bajar del Sinaí y ver el Becerro de Oro como el segundo juego que le fue entregado cuando D-os perdonó al pueblo judío. También se encontraban allí un Rollo de Torá escrito por Moshé, una jarra conteniendo una muestra del Maná y el bastón floreciente de Aharón.

La Pileta

En cuanto al Kior o pileta ritual hay una historia muy interesante. Cuando Moshé anunció que se necesitaba donaciones para construir el tabernáculo, las mujeres trajeron sus espejos de cobre pulido. Moshé no quiso aceptarlos, diciendo que no era apropiado construir una casa para D-os con elementos de vanidad. D-os intervino y le dijo que los aceptara ya que no eran símbolos de vanidad, sino de sacrificio personal. Si no fuera por esos espejos no habría pueblo judío. Durante los momentos más difíciles de la esclavitud egipcia, las mujeres, utilizaban sus espejos para embellecerse y coquetear con sus esposos, provocando de esta manera la continuidad del pueblo judío.

El Altar Exterior

Los sacrificios animales representan y conllevan a la sublimación del instinto animal. Hubo tres tipos de animales aptos para los sacrificios: toros, chivos y ovejas. Representan tres tipos de carácter: Agresividad, terqueza y pasividad. Cada uno debe “sacrificar” o sublimar su carácter e instinto natural, aprovechando su potencial especial para servir a D-os. De hecho la palabra Korbán, sacrificio, está relacionada etimológicamente con la palabra Kiruv, acercamiento. La idea es acercarse a D-os por medio de la sublimación del instinto animal personal.

El Altar del Incienso

El incienso representa una transformación personal aun más sublime y sutil, ya que su agradable aroma despierta y afecta más al espíritu que al cuerpo. De hecho la palabra Ketóret o incienso, está relacionada con la palabra aramea Ketirá o nudo. A diferencia del Korbán que inspira el acercamiento a D-os, el Ketóret apunta a unirnos con El.

La Menorá

Los siete brazos de la Menorá representan los siete tipos de judíos diferentes (reflejando las 7 sefirot). Todos los brazos debían salir de un mismo pedazo de oro y sus llamas debían estar en una misma altura. Esto nos enseña que todos, con nuestras diferencias, tenemos un lugar especial de igual importancia que cualquier otro integrante del pueblo. Todos podemos - y debemos - iluminar por igual.

Las ventanas del Templo

Cuando el Rey Salomón construyó el primer Templo, en vez de hacer las ventanas más estrechas hacia afuera y más amplias hacia adentro para que entre más luz, las hizo más estrechas hacia adentro y más amplias hacia fuera. Simboliza que el objetivo de las ventanas - de los puntos de contacto entre el templo y el mundo afuera - es permitir que la luz espiritual interior salga a iluminar al mundo y no al revés.

La Mesa del Pan

Cada semana se horneaba 12 panes, reflejando a las 12 tribus de Israel, para ser exhibidos sobre la mesa ubicada en el Heijal, junto a la Menorá y el altar del incienso. Al reponerse, fueron repartidos entre los Kohanim que estaban de turno. Representa el concepto de que el acto de comer es más que un acto biológico desvinculado de la conexión personal con D-os; hasta una actividad tan aparentemente mundano debe y puede ser utilizado para expresar el origen y propósito Divinos de la existencia.

Ojalá merezcamos muy pronto ver la construcción del tercer Beit Hamikdash. Mientras tanto puede disfrutar de un tour virtual del mismo en: www.jabad.org.ar/biblioteca/multimedia/video/el-beit-hamikdash

Rabino.Shemtov@Jabad.org.uy

martes, 26 de julio de 2011

El Rebe: El Mensaje del Carrero

Una Lección de La Selección


Una Lección de La Selección

Por el rabino Bentzy Shemtov

La alegría era palpable y la unión previsible.

Uruguay es nuevamente campeón de América. Que no ni no.

La selección Uruguaya logró no sólo ganar la Copa América por décima quinta vez, logró no sólo batir el record de más copas adquiridas, sino logró con su juego impecable recordarnos de uno de los valores más apreciados de la Tora: El valor de la unión.

Todos hablan de Muslera, de Suarez, de Cáceres y por supuesto de Forlán, pero eso no es razón para estar orgulloso. Jugadores buenos hay en todos lados. Lo que hizo que la celeste salga triunfadora de la manera que lo hizo fue la unión entre los jugadores. Los titulares no jugaron por su nombre sino por la camiseta. Forlán no jugó para ser el jugador con más goles en la selección Uruguaya, sino jugó para que Uruguay salga campeón. Y lo logró.

*   *   *

Nos encontramos en el periodo conocido como “Las Tres Semanas”. Estas son las tres semanas de duelo entre el 17 de Tamuz (día que conmemora la penetración de la muralla de Jerusalén durante los sitios de Jerusalén) y el 9 de Av (aniversario de la destrucción de los dos templos de Jerusalén).

El Talmud nos cuenta que la razón principal por la cual el segundo Templo fue destruido fue por el “Odio Gratuito”. La gente se odiaba por ninguna razón; simplemente porque el otro existía y competía con el "espacio" de uno. Las enseñanzas jasídicas nos dicen que el tercer Templo será reconstruido al revertir esta actitud, logrando el “Amor Gratuito”; amando a cada uno sin ninguna razón en particular; simplemente porque está.

Se cuenta de un hombre, padre de 10 hijos, que en su lecho de muerte llamó a todos sus hijos y les pidió que salgan al campo y que cada uno traiga una ramita. Al retornar le pidió al mayor de ellos que ate a las 10 ramas en un paquete. Una vez atadas el padre le pidió al hijo menor que trate de romperlas. No pudo. Le fue pidiendo a cada hijo y ninguno pudo.

“Muy bien”, dijo el padre,” ahora desaten el paquete y que cada uno agarre una rama y trate de romperla”. Sin mucho esfuerzo, los diez palitos fueron quebrados. “Queridos hijos,” entonó el anciano “recuérdense esto para siempre; si ustedes se mantendrán juntos nadie los va a poder quebrar, pero si, D´os nos libre, va a haber discordia entre uds., cualquiera los podrá destruir.

El pueblo judío es una familia. Unidos no hay nada que no podamos lograr. Como lo hizo la Celeste.

domingo, 24 de julio de 2011

El Beit Hamikdash (1)


Preceptos y Conceptos del Judaísmo

Por el Rabino Eliezer Shemtov


El Beit Hamikdash (1) 

Encontrándonos actualmente en el período del año conocido como Bein Hametzarim, o las tres semanas “Entre las Estrecheces”, comenzando con el ayuno del 17 de Tamuz y culminando con el ayuno del 9 de Av, que conmemora la destrucción de los dos Templos de Jerusalén, sería interesante hablar un poco sobre su significado.

Una reseña histórica

La orden de construir una “casa” para D-os proviene de la propia Torá (Exodo, 25:8): “Que me hagan un santuario y moraré entre ellos”, seguida por muchos detalles en cuanto a cómo debía ser construido y los elementos que debía contener.

Durante los cuarenta años que los judíos deambulaban en el desierto, rumbo a Tierra Santa, los acompañó el Mishkán o santuario móvil. En cada una de las 42 paradas erigieron el Mishkán y acampaban alrededor suyo. Al llegar a la Tierra Prometida, el santuario provisorio fue sustituido por una serie de estructuras semi permanentes erigidas en Shiló, Nov y Guivon hasta llegar a su forma y sitio final en un terreno en el Monte Moriá, Jerusalén, comprado a Aravna el Ievusita por el Rey David.

Ya que el rey David fue un guerrero quien había derramado mucha sangre, D-os lo descalificó de ser el constructor del Templo, símbolo de Paz, y delegó la tarea a su hijo y sucesor, el Rey Salomón. En el año 833 a.e.c. se inauguró el primer Beit Hamikdash en Jerusalén. Duró 410 años hasta que fue destruido por Nabucodonosor, rey de Babilonia en el año 423 a.e.c. Luego de unos 70 años de exilio, los judíos, encabezados por Ezra y Nejemia retornaron a la Tierra de Israel y construyeron el segundo Templo. Permaneció en pie por 420 años hasta que fue destruido por Tito en el año 69 e.c. Con la destrucción del segundo Templo por los romanos se dio inicio al exilio y dispersión del pueblo judío que perdura hasta el día de hoy, anhelando su final con la construcción del Tercer Templo que se realizará por medio del Mashíaj.

Luego de esta pequeña reseña histórica, hablemos algo del alma del asunto.

Una morada para D-os

Antes que nada hay que entender el concepto de una “morada” para D-os. ¿Para qué lo necesita? Y ¿cómo se hace una morada física para un habitante infinito?  

Las enseñanzas jasídicas lo explican de la siguiente manera:

Si bien D-os es infinito y se encuentra en todas partes por igual, la manera que se encuentra en todo el mundo es diferente de la manera que se encuentra en el Beit Hamikdash. Dicha diferencia es similar a la diferencia entre cómo uno se comporta en su casa y  cómo se comporta fuera de su casa. Fuera de su casa uno se comporta de acuerdo a cierta formalidad; en cambio en la casa de uno, uno se comporta como quiere. En la casa propia, uno se manifiesta tal cual es.

Análogamente, D-os no está tan manifiesto en todo el mundo; acata a las leyes y formalidad de la naturaleza (que El mismo creó, por supuesto). En el Beit Hamikdash, en Su morada, se manifiesta tal cual es, ignorando la formalidad de las leyes naturales. De hecho, en el Beit Hamikdash hubo 10 milagros continuos que lo expresaban.

El propósito del Beit Hamikdash era doble. Por un lado daba la posibilidad al hombre de acercarse a D-os; por otro lado era el lugar donde D-os expresaba su acercamiento al hombre.

Tres veces al año, en Pésaj, Shavuot y Sukot, las festividades conocidas como las Shalosh Regalim, cada varón tenía la obligación de ascender a Jerusalén y celebrarlas en el Beit Hamikdash, para “ver y ser visto”. Fueron los momentos en los cuales uno recargaba su batería espiritual y esa conexión lo acompañaba hasta el próximo encuentro.

Anomalía sintáctica

Analizando el versículo en el cual D-os ordena construirLe una morada, surge una pregunta. El versículo dice: “que me hagan un santuario y moraré en ellos”. Cabe preguntarse ¿si se trata de un santuario, en singular, por qué dice que morará en ellos, en plural?

Explican nuestros sabios que si bien hubo una estructura física, el objetivo es que D-os more dentro de cada uno de nosotros.

¿Qué quiere decir “morar dentro de cada uno de nosotros”?

Según lo que explicamos sobre la manera que uno se comporta dentro y fuera de su casa, se puede entender fácilmente. “Ser una morada para D-os” quiere decir vivir la vida de tal manera que haga que D-os se sienta “en casa”, que se sienta bienvenido en sus pensamientos, palabras, acciones y actitudes.

Una historia llamativa

Cuando la Torá (Génesis, 45:14) nos habla del dramático encuentro entre Iosef y su hermano Biniamin, nos dice que Iosef cayó sobre el cuello de Biniamin y lloró y Biniamin lloró sobre el cuello de Iosef.

¿Qué representa el detalle del cuello?

Nuestros sabios explican (vease Rashi, ibid) que representa el Beit Hamikdash; así como el cuello conecta la cabeza con el cuerpo, el Beit Hamikdash es el punto de encuentro entre D-os y Su Creación. Cada uno de los hermanos vaticinó en ese momento la destrucción del Templo que iba a ocurrir en el territorio del otro y lloró por ello.

El Rebe pregunta: ya que cada uno de ellos tenía una destrucción en su propio territorio, ¿por qué no lloró por su propia destrucción en lugar de llorar por la del otro? ¿No duele más el dolor propio que el del prójimo?

He aquí la explicación que el Rebe da: llorar sirve como catarsis para aliviar un dolor intolerable. Sirve únicamente cuando no hay nada que hacer. Si hay algo para hacer con respecto al problema que uno tiene entre manos, llorar sería contraproducente, ya que por llorar y sentirse aliviado no hará lo que debería hacer para corregir o evitar el problema. Cuando de ver la destrucción espiritual en territorio propio se trata, no cabe llorar sino hacer algo para evitarla. En cambio cuando uno lo percibe en el territorio del otro, ya que, en última instancia, no depende de él evitarlo, lo mínimo que corresponde hacer es llorar…

Es una enseñanza importantísima. Generalmente suele suceder al revés, llorar por la situación propia y dar consejos a todos los demás…

Dicen nuestros sabios. Cada generación en que no se logra reconstruir el Templo está considerada como si lo hubieran destruido. Está en nosotros lograr merecer su construcción. Un buen punto de arranque es empezar por exigirnos a nosotros mismos, y amar al prójimo como a uno mismo.

Por más información: Jabad.org.uy/3semanas

Foto de la Semana



El Primer Ministro lituano Andrius Kubilius junto al Rabino Shalom Ber Krinski de Jabad en Vilnius  para ver la excavación de la gran sinagoga de la ciudad del siglo 16.

viernes, 22 de julio de 2011

La Torá de los Penales



La Torá de los Penales

Por el Rabino Mendy Shemtov

El sábado de noche pasado, a las 22 hs, estuve sentado en el avión con mi familia demorados en la pista de Aeroparque, esperando para que los pilotos terminen de escuchar, o ver, el partido, con la victoria de Uruguay contra Argentina.

Si Muslera no atajaba ese gol, me parece que estaríamos todavía sentados en el avión esperando para que termine el partido...

Lo que me hizo pensar:

El Rebe habló del futbol. Si, el Rebe. Del Futbol.

¿Qué dijo?

El Rebe explicó, que como todo tiene una enseñanza para cada uno de nosotros en nuestro servicio divino, el fútbol también lo tiene. 

La pelota representa el mundo, y hay dos equipos tratando de meter el "globo" en un arco: el arco del bien y el arco opuesto.

Cada uno de nosotros se encuentra en el equipo "celeste", tratando de traer al mundo a una era mas celestial, iluminada, de bondad santidad y Divinidad. Cada Mitzvá que hacemos es un gol en el arco del bien. Cada gol vale. Cada gol puede ser, y es, EL Gol que hará toda la diferencia. 

El otro equipo representa las pruebas y obstáculos que tratan de impedir que logremos mejorar al mundo trayéndolo al arco del bien, y patean hacia la dirección opuesta.

Hay que jugar constantemente, con alerta y energía para asegurar que al "dejar todo en la cancha" triunfemos y traigamos la victoria "Celest"ial, un mundo de paz y conciencia Divina.

El otro día, cuando Uruguay le ganó a Argentina por penales, se me ocurrió lo siguiente:

Es verdad que siempre hablamos de cómo cada mitzva es un gol, y cómo cada gol hace la diferencia. Pero al ganar un partido con penales, me parece, no es tanto - o solamente - los goles que hicimos, sino los goles que atajamos.

En la Torá tenemos "mitzvot positivas", las que nos ordenan hacer esto y lo otro. Y tenemos las "mitzvot negativas", las que nos ordenan abstenernos de tal cosa u otra.

Los goles que metemos, son las mitzvot que hacemos, los goles que atajamos, y no dejamos entrar al arco del mal, son las mitzvot de abstención y protección.

Para traer al mundo a su pefección, o sea al final del partido, es necesario tanto meter y atajar goles. 

¡Tuya, Hector!

lunes, 18 de julio de 2011

¿Tu Dinero o Tu Familia?


A veces parece ser que elegimos a nuestros comercios sobre nuestras familias, ¿acaso tiene sentido? Un mensaje de parshat Matot para todo el año compartido por el rabino Bentzy Shemtov.

domingo, 17 de julio de 2011

El Ayuno del 17 de Tamuz


Preceptos y Conceptos del Judaísmo

Por el Rabino Eliezer Shemtov


El Ayuno del 17 de Tamuz

Este martes (19 de Julio 2011) - si el Mashíaj no llega antes - conmemoraremos el ayuno del 17 de Tamuz (en Montevideo: 6.25 hs.– 18.35 hs.). (Si el Mashiáj llegara a venir antes, será convertido en un día de festejo y alegría.)

Veamos de qué se trata esa fecha.

En nuestro calendario hay seis días de ayuno comunitario, uno (Iom Kipur) de origen bíblico y cinco de origen profético. Son: el 17 de Tamuz, el 9 de Av, el ayuno de Guedalia, el 10 de Tevet y el Ayuno de Esther. (Hay una nemotécnica para recordarlos: uno es “negro” (Tishá Beav, por el duelo), uno es “blanco” (Iom Kipur, por la expiación), uno es largo (10 de Tevet, por coincidir en verano), uno es corto (17 de Tamuz, por coincidir en invierno), uno es “masculino” (el ayuno de Guedalia) y uno es “femenino” (el ayuno de Esther).)

El objetivo principal de los días de ayuno es el proceso de Teshuvá o “Retorno a D-os”. Debemos concientizarnos en cuanto a las condiciones que provocaron las tragedias que ocurrieron en dichas fechas y la necesidad de tomar las medidas necesarias como para corregir nuestro comportamiento en dichas áreas.

Veamos, pues, qué es lo que ocurrió el 17 de Tamuz y qué debemos corregir.

El 17 de Tamuz es el aniversario de cinco eventos:

1. Moisés rompió las Tablas al bajar del Monte Sinaí y ver a los judíos adorando el becerro de oro;
2. Durante el sitio babilónico que terminó con la destrucción del primer Templo, se anuló el sacrificio diario en el Templo;
3. Se penetró la muralla de Jerusalén durante el sitio del segundo Templo (hay opiniones que es el aniversario también de la brecha de la muralla de Jerusalén durante el sitio del primer Templo);
4. Apostomos quemó un rollo de Torá;
5. Erigieron un ídolo en el Templo.

Analicemos aquí uno de estos acontecimientos, la brecha de la muralla de Jerusalén.

Veamos qué representan Jerusalém, su muralla y su brecha a nivel conceptual y personal.

La palabra Ierushalaim es un compuesto de dos palabras: Ira Shleimá, o sea Temor Completo. Ierushalaim es el centro universal de un perfecto temor a D-os.

¿Qué quiere decir “Temor a D-os”?

En cualquier vínculo íntimo equilibrado deben estar presentes las dos emociones de amor y temor. El amor es lo que motiva el acercamiento mientras que el temor es lo que provoca el alejamiento.

¿Por qué hace falta mantener distancia en un vínculo íntimo? La distancia ayuda a mantener el respeto, ya que demasiada proximidad y familiarización puede provocar la falta del respeto y hasta el eventual deterioro del vínculo.

Las enseñanzas jasídicas explican que hay diferentes niveles de “temor”:

1) temor al castigo;

2) temor a perjudicar el vínculo;

3) temor a agredir o defraudar al otro.

Por ejemplo: Si alguien llega a casa y su esposa está durmiendo se cuida de no hacer ruido por temor a despertarla. Ese temor puede deberse a la posibilidad de que 1) lo eche de la casa, enojada por haberla despertada; 2) su vínculo se vea debilitado por considerar que no la valora suficientemente; 3) atente contra su descanso. Por supuesto el tercer motivo es el más puro y menos egocéntrico. Ierushalaim, “Temor Completo”, inspiraba ese tipo de vínculo con D-os, un respeto que llevaba a un comportamiento guiado no sólo por el amor y temor egocéntrico, sino también por el temor a defraudarLo.

La “muralla” de Jerusalén representa el mecanismo de defensa que uno debe construir para proteger esa sensibilidad. La “brecha de la muralla” representa la violación del mecanismo de defensa que vulnera esa condición de sensibilidad espiritual.

Cada uno de nosotros tenemos nuestra propia “Ierushalaim” personal. En nuestro fuero más íntimo yace la sensibilidad hacia nuestro origen y esencia Divinos. Hace falta defender esa condición para mantenerla intacta. La manera de lograrlo es por medio del estudio de la Torá y la adherencia a sus preceptos. La Torá, comparada con el alimento y las Mitzvot con ropa sirven para nutrir al alma y protegerla. 

Muchas veces escucho la postura de que alcanza con “sentirse muy judío” y no hace falta cumplir con los preceptos para ser un “buen judío”. El 17 de Tamuz nos enseña que cuando se viola la muralla “religiosa”, se termina poniendo en peligro la propia condición de judío, ya que eventualmente cabe preguntarse ¿qué sentido tiene el ser judío?

Un argumento secular en cuanto a lo especial del pueblo judío apunta a los logros seculares de los judíos, primero entre los cuales la cantidad de premios Nobel que “hemos” ganado…

Es un hecho espectacular, pero ¿qué tiene que ver conmigo y mi condición de judío? Si me identifico como judío ¿tengo más posibilidad de ganar un premio Nobel? Además, ¿qué es lo que une al judío que ganó un premio Nobel con los que nunca lo harán? ¿No es el compromiso común asumido al pie del Monte Sinaí? Una vez que se rompe la muralla protectora, queda todo desarticulado y vulnerable.

El SIDA Espiritual

Un ejemplo que se me ocurrió para ilustrar el tema es una de las mayores preocupaciones en el área de la salud pública: el Síndrome de Inmuno-Deficiencia Adquirida, conocido mejor por sus siglas, SIDA.

La propagación del SIDA es motivo de gran preocupación, pero ¿por qué tanta preocupación si nadie ha muerto por contraer el SIDA?

Así es. Nadie muere de SIDA; el que tiene SIDA muere de cualquier infección. Uno nace con un sistema de inmunización que lo protege contra la infección. Es un sistema que funciona muy bien siempre y cuando uno no lo agreda y adquiera la deficiencia. Para mantener el sistema de inmunización intacto, no hace falta tanto fortificarlo como no agredirlo.

Lo mismo pasa con el SIDA espiritual. Uno nace con un sistema de inmunización espiritual. Debe protegerlo, de la manera que señalamos arriba, para no debilitarlo. Nadie muere de SIDA, pero el que lo padece queda vulnerable ante cualquier amenaza.

El día de 17 de Tamuz es un día especialmente oportuno para reflexionar y revisar la condición de nuestras murallas protectoras personales, comunitarias y nacionales y analizar lo que hay que hacer para fortificarlas.

Para más información sobre el ayuno, sus horarios, su significado y práctica, lo invito a visitar nuestra página: Jabad.org.uy/3semanas

Rabino.Shemtov@Jabad.org.uy

viernes, 15 de julio de 2011

Foto de la Semana



Hoy celebramos la liberación del Rebe anterior de la cárcel soviética a la cual fue encancerado por mantener y expandir su red de escuelas y sinagogas durante el tiempo en el cual estaba completamente prohibido bajo la "ley". 

Los comunistas soviéticos no están más y hoy Jabad en la antigua Unión Soviética tiene más de 100 centros. Qué venganza!! 

Esta semana se llevo a cabo en Israel un congreso de los emisarios de Jabad en la antigua Unión Soviética. En esta imagen se ve al rabino principal de Rusia, el Rabino Berel Lazar hablando con el PM Benyamin Netanyahu durante la cena principal. Para más fotos haga clic acá.

jueves, 14 de julio de 2011

12 y 13 de Tamuz


Los días 12 y 13 de Tamuz (14 y 15 de Julio este año) son una festividad Jasídica, observada por los Jasidim de Jabad en todo el mundo. El 12 de Tamuz de 5687 (1927), le fue dado permiso a Rabí Iosef Itzjak Schneerson (1180-1950) el sexto Rebe de Lubavitch, abandonar Kastrama, una ciudad distante de exilio en donde fue mandado por los Soviéticos por el “crimen” de formar Ieshivot, Mikvaot, y otras instituciones judías. Aquél año, el 12 de tamuz (que también es el cumpleaños del Rebe), coincidió con un feriado nacional Soviético, así que los papeles de la liberación no fueron emitidos sino el día posterior, el 13 de tamuz.
Milagrosamente, el Rebe sobrevivió a esta terrible sentencia, que también incluía una larga estadía en la prisión de Leningrad, y una sentencia de muerte. Pero la batalla estaba lejos de ser acabada. En las subsiguientes seis décadas, el régimen Comunista intentó forzosamente destruír todos los restos de la vida religiosa. Poco después de su liberación, el Rebe fue echado de la Unión Soviética, pero los miles de sus seguidores continuaron con su santa pelea, resistiendo con valentía a los esfuerzos del gobierno de destruir el judaísmo soviético. Las consecuencias fueron viciosamente crueles. Miles de jasidim de Jabad pasaron años en las celdas soviéticas por sus actividades ilegales. Y ellos fueron los “afortunados”. Muchos otros fueron torturados y condenados a muerte por la KGB y ejecutados en una prisión. Las pobres viudas y huérfanos no fueron notificados de las muertes de sus seres queridos, dejándolos en agonía durante años en la frontera entre la esperanza y la desesperación.
Los jasidim fueron intimidados por su riesgo personal que iba de la mano con su santa labor. De hecho, este es un fenómeno muy antiguo: nuestra historia está repleta de hombres y mujeres que demostraron gran coraje cuando fueron enfrentados con decretos que restringían la observancia de la Torá y las mitzvot. Más frecuentemente que no, éstos héroes eran simples hombres que llevaban vidas más bien no heroicas. Pero cada judío tiene un alma Divina, un alma que posee poderes asombrosos. En muchos judíos, el alma está como dormida. Una pequeña oposición y fricción es precisada para poder despertarla y ponerla en acción. Hay un dicho jasídico muy famosos: “Una aceituna debe ser apretada para liberar su aceite”.
Hoy en día, nos enfrentamos con un desafío mucho más grande que el de los jasidim soviéticos. En América tenemos muy poca adversidad externa, ni siquiera llega al nivel de poner a nuestras almas en acción. Al escaparnos del Vil Imperio, muchos héroes judíos soviéticos se asentaron en países del Occidente y vivieron una vida extremadamente no ejemplar: la línea de gas que ha sido llenada de combustible por su heroísmo, se ha secado.
Aún así, nuestras almas “Americanas” no están condenadas al sueño eterno. El desafío final del Galut judío (exilio), es despertar al alma sin el “beneficio” del incentivo externo. Hoy en día, debemos “apretar” nosotros mismos y liberar el “aceite del alma”.
El deseo de un judío de conectarse con Di-s, el ferviente anhelo del Creador de manifestarse en Su creación, y su frustración con el actual estado, cuando el Galut pone obstáculos en cada esquina de nuestra travesía espiritual, cuando la realidad Divina está oculta en un mundo que está repleto de materialismo y falsedad, lo mueve hasta su alma, apretándola. En ese punto, el alma se consume en una sola meta: hacer lo que sea necesario para traer un fin al Galut.
El Rebe anterior perseveró; su santo trabajo continuó a pesar de los esfuerzos de la KGB por lograr lo contrario. Su causa también, prevaleció; la Torá, el judaísmo y Jabad están vivos y bien, mientras que la Cortina de Hierro se ha caído y todo el gran poder Soviético ha quedado en la historia. Que en esta próxima Festividad de la Liberación seamos testigos de otra redención: la última.
Por Naftali Silberberg

martes, 12 de julio de 2011

La Acción vs. La Intención - Tania Cap. 38


La Acción vs. la Intención

Cada Mitzvá tiene dos dimensiones, la acción y la intención. Si uno tiene las mejores intenciones y no cumple con la Mitzvá, no sirve para nada. Y ¿si hace la Mitzvá sin acompañar la acción con concentración y sentimiento? ¿Sirve?

En este capítulo exploraremos los valores de las diferentes combinaciones entre los dos variables de acción y kavaná (intención).

Clase de Tania capítulo 38 con el Rabino Eliezer Shemtov.

Súmese a las clases de Tania en vivo y en directo, todos los lunes a las 15 horas (hora Uruguay - UTC/GMT -3 hs) vía http:///www.rambamdiario.com

Para más información: info@rambamdiario.com

lunes, 11 de julio de 2011

Temas de Rambam para Esta Semana

Esta semana en los shiurim de Rambam Diario (a las 22 hs.) completaremos el libro número 11 del Rambam, el libro de Nezikin (Daños).

En el Shiur de hoy estudiaremos las leyes de un cadáver que se encuentra entre dos ciudades, quién se responsabiliza.

Mañana, martes, estudiaremos acerca de la Mitzvá de construir un cerco en el techo de la casa de uno.

Miercoles estudiaremos acerca de las comidas prohibidas de comer por temas de peligro.

Jueves estudiaremos acerca de la Mitzvá de asisitir al animal de un compañero que tienen una carga demasiado pesada.

Que disfruten!

sábado, 9 de julio de 2011

El Talit y Los Tzitzit


Preceptos y Conceptos del Judaísmo
Por el Rabino Eliezer Shemtov


El Talit y Los Tzitzit 

Jaime llama a la tintorería y pregunta cuánto sale limpiar un manto.

“$500,” contesta la voz en el teléfono.

Lleva su Talit a limpiar y cuando viene a retirarlo se encuentra con que le quieren cobrar $1.000.

“¿No me habían dicho que sale $500?” preguntó.

“Si, pero ¿tiene idea cuánto tiempo nos llevó desatar todos los nudos que tenían esos flecos?”

*  *  *

Entre los símbolos más “religiosos” del judío están, sin duda, el Talit y los Tzitzit. El Talit, el manto que se usa siempre en los momentos del rezo, es también usado como parte de las mortajas conlas que se visten al cuerpo en preparación a su espera a la resurrección.

Una de las fotos más conmovedoras y simbólicas del holocausto es, sin duda, del judío envuelto en su Talit y Tefilín rodeado por un grupo de nazis que lo mira con burla. Contrastan esa foto las de los soldados de la IDF envueltos en sus Talitot y Tefilín a la sombra de sus tanques. Ni hablar de los millones de hogares judíos que exhiben fotos de sus hijos y nietos envueltos en su Talit y Tefilin en ocasión de su Bar Mitzvá.

Pero, ¿qué es, exactamente, lo que representan el Talit y los Tzitzit?

Los Tzitzit

Al final de la lectura bíblica de la semana pasada, Shelaj, la Torá nos encomienda atar flecos en las puntas de nuestras prendas: “Y serán para ustedes Tzitzit (flecos); lo verán y recordarán a todos mis preceptos y los cumplirán, y no se desviarán detrás de sus corazones y detrás de sus ojos detrás de los cuales suelen desviarse.” (Números, 15:39)

Nuestros sabios relatan que dio origen a este precepto una conversación entre Moshé y D-os. “¡D-os!” dijo Moshé al Todopoderoso, “le diste tantos preceptos al pueblo judío, ¿cómo se supone que van a recordarlos todos?”

“Tienes razón, Moshé. Les daré un precepto más, Tzitzit, por medio del cual los recordarán.”

¿Cómo cumple con el objetivo?

Cada letra hebrea tiene su propio valor numérico y la suma del valor de las letras le da un valor a la palabra entera. Las letras que componen la palabra Tzitzit (Tzadik (90) + Iud (10) + Tzadik (90) + Iud (10) + Tav (400)) suman 600. Si agregamos a esta suma los ocho hilos y cinco nudos que conforman cada fleco de las cuatro puntas, obtenemos un total de 613, la cantidad total de preceptos bíblicos.

Hay diversas costumbres en cuanto a la cantidad de vueltas que se le da a los hilos en los cuatro espacios entre nudo y nudo. Hay quienes hacen 7+8+11+13 = 39, representando la cantidad de tareas constructivas permitidas en la semana y prohibidas en Shabat. Hay quienes hacen 10+5+6+5=26, correspondiendo a la suma del valor numérico de las letras que forman el Tetragrámaton.

Colocamos los Tzitzit únicamente en una prenda que tiene por lo menos cuatro puntas, manifestando así que la presencia de D-os está en los cuatro puntos cardinales y la ubicua obligación y oportunidad de servirLo que esto implica.

El total de hilos utilizados en las cuatro puntas (8 x 4 = 32) corresponde al valor numérico de la palabra hebrea Lev o corazón. De hecho, uno de los objetivos declarados de este mandato divino es justamente evitar el desviarse detrás del instinto del corazón.

El Talit

¿Qué función cumple el Talit? ¿Por qué no se puede simplemente agarrar ocho hilos, ponerles cinco nudos, colgarlos en la pared o en un collar y denominarlos “Tzitzit”? ¿No serviría para recordarnos los 613 preceptos?

El Rebe explica que aquí yace una enseñanza muy importante. Los Tzitzit que representan los preceptos salen de un Talit que envuelve a la cabeza y cuerpo del individuo para concientizarnos del hecho que no alcanza con simplemente estar bien versado y recordar a los preceptos; es menester recordar que provienen de un origen que trasciende a nuestro intelecto. Esta concientización sirve no sólo para protegerlos contra nuestro intelecto limitado y subjetivo que puede atentar contra el cumplimiento pleno de los preceptos cuando no comprendemos plenamente a su origen divino; sirve para proteger a nuestro intelecto mismo. Sirve para protegerlo de sí mismo. Muy a menudo desarrollamos valores y sistemas de vida defectuosos simplemente porque los puntos de partida en los que los basamos son subjetivos y erróneos. El Talit nos ayuda a no perder el norte. Nos recuerda una y otra vez que los verdaderos e indestructibles valores tienen un solo origen y que trasciende a nuestro intelecto. Es cuando construimos un sistema de vida basado en dichos valores que podemos estar confiados en no errar y en que será una construcción que perdurará para toda posteridad.

El Talit Katán

Además del Talit Gadol o Talit grande que utilizamos cuando rezamos como también en ocasiones especiales, usamos permanentemente un Talit Katán o Talit chico (en forma de poncho) debajo de la camisa, generalmente exponiendo los Tzitzit para afuera. El objetivo es recordar siempre los mensajes del Talit y los Tzitzit, o sea la omnipresencia de D-os y la obligación de servirLo en doquier.

El hilo celeste

Uno de los elementos interesantes del precepto de Tzitzit es la inclusión en cada fleco de un hilo teñido de Tejéilet (celeste), representando el color del cielo. El color utilizado es muy específico, proviniendo de un caracol que vive en el Kinéret y sale del mar cada siete años. Hay diferentes opiniones rabínicas en cuanto a si sabemos o no identificar cuál es la especie correcta. Los que opinan que saben utilizan un hilo de celeste en sus Tzitzit y los que opinan que no se sabe identificar la especie utilizan únicamente hilos de lana blanca.

Un enfoque kabalístico/jasídico

Según las enseñanzas kabalísticas, el Talit representa el poder trascendente Divino y los Tzitzit representan el poder penetrante Divino. Envolverse en el Talit es envolverse en dichas energías Divinas.

Hay una anécdota jasídica que cuenta de dos almas que se encuentran “en el camino”, el uno bajando y el otro subiendo. “Dime,” dice el primero, “¿es verdad que ahí abajo se puede obtener un paquete de Tzitzit por sólo $100?”.

(El alma no podía creerlo, ya que en el mundo de las almas, aunque todos sabían valorar las mencionadas dimensiones espirituales de los Tzitzit, era imposible cumplir con el precepto.)

“Si, es verdad,” dijo el alma, “pero guarda tu entusiasmo hasta que veas lo que cuesta ganar esos $100….”

Rabino.Shemtov@Jabad.org.uy